/0/17819/coverbig.jpg?v=367e0945810e55af1fb817b4615e0323&imageMogr2/format/webp)
vacías, me asfixiaba. Yo, Sofía, la promesa del diseño de moda, aho
ndelabro principal, ella aferrada a su brazo con un vestido que ¡ay, qué ironía! era m
on desprecio. Sonriendo, me hizo una seña, y como si fuera u
emó el rostro, más que la mancha gélida en mi pecho. Me quedé paralizada,
i sueño de toda la vida, mi beca, mis diseños, todo me lo habían
a segunda oportunidad. Una oportunidad para vengarme
. Abrí los ojos, estaba sentada en mi pupitre, el pizarrón marc
banca, proclamaba su amor a Laura en voz alta. Él también recordaba. Ha
del callejón se transformó en una helada calma. Muy bien, Carl
/0/21688/coverorgin.jpg?v=f44e517917d8041c27525f4f0377d0fa&imageMogr2/format/webp)
/0/22892/coverorgin.jpg?v=b7f01a7f4699daff19c375e4e4b3a42a&imageMogr2/format/webp)
/0/14010/coverorgin.jpg?v=0ed0e9910497864a4255b24c913a29cb&imageMogr2/format/webp)
/0/19107/coverorgin.jpg?v=9bc8eba77866f19d549623ce6bc3d057&imageMogr2/format/webp)
/0/16208/coverorgin.jpg?v=c1be4cb207738d56bb6b2af3932e6c33&imageMogr2/format/webp)
/0/22924/coverorgin.jpg?v=08cd7918465101eb006c531826775155&imageMogr2/format/webp)
/0/17819/coverbig.jpg?v=367e0945810e55af1fb817b4615e0323&imageMogr2/format/webp)