Guerra de mafiosas

Guerra de mafiosas

Edgar Romero

5.0
calificaciones
390
Vistas
151
Capítulo

Dos hermosas mujeres, involucradas en negocios ilícitos, se enfrentan por el dominio de las calles, pero no será lo único en que rivalizan ellas, pues también se disputarán el amor ni más ni menos que del capitán de policía que las persigue para meterlas a la cárcel. Ambas mujeres sostendrán, entonces, constantes enfrentamientos para quedarse con el monopolio de sus negocios turbios y enamorar al capitán de policía que, a su vez, está seducido por las dos féminas que, ya está dicho, son bellísimas y millonarias. Kate Garret y Karina Belmond son las protagonistas de ésta singular y peculiar novela, enfrentando a sus bandas en una guerra abierta en las calles y disputándose el corazón del capitán Hugh Bryan, compitiendo además en sensualidad y ferocidad, pues ambas son crueles y malévolas pero muy hermosas. Ambas mujeres igualmente se enfrentarán a otros mafiosos que pretenden apoderarse de sus corporaciones y sacarlas del camino. Ambición, poder, traiciones, peligros, corrupción, mafia, glamour, mucho amor, humor y romance, hacen de ésta novela, "Guerra de mafiosas", una historia cautivante e imperdible que encandilará al lector de principio a fin.

Guerra de mafiosas Capítulo 1 I

-Hummmm-, Nelson me besaba muy delicioso, vehemente y febril, tanto que yo me sentía en las nubes, extraviada en el espacio, flotando en una nube, obnubilada y eclipsada, ardiendo en mis fuegos, incendiando mis entrañas y dejando que él me acaricie las piernas con embeleso, deleitándose con su lozanía y tibieza. Eso me estremecía y me eclipsaba, hasta el delirio.

Yo no dejaba de suspirar ni sollozar entusiasmada y afiebrada, mientras Nelson continuaba disfrutando de mis carreteras sinuosas, incluso explorando mis caderas, queriendo avanzar hasta más abajo de la espalda porque estaba demasiado impetuoso y ansioso de conquistarme y hacerme suya, de tatuar todos mis rincones con sus besos, hacerme suya y tener enteramente para él mis redondeces y apetitosas curvas que tanto lo enardecían y lo volvían eufórico y frenético a la vez.

Me encantaba que Nelson estuviera así, hecho una fiera enjaulada, mordiendo mis labios, saboreando mi boca, incluso su lengua no dejaba de jugar con la mía con tanto afán que me provocaba más y renovados fuegos en mis intimidades al extremo que yo chisporroteaba la candela por todos mis poros, echaba humo hasta de las orejas y me sentía un lanzallamas incendiándolo todo al mi rededor.

Encandilada le pedía, a gritos, que siguiera seduciéndome sin detenerse, que continuara acariciándome y besándome, porque me encantaba arder en mis fuegos, me sentía rendida a su virilidad y que me prendaba ser suya hasta el último trozo de mi adorable anatomía. Aullé excitada cuando Nelson metió sus narices en el canalillo de mis pechos y eso me volvió a un gran petardo de dinamita a punto de hacer explosión.

Yo gemía sin detenerme y eso era una música dulce, erótica, sexy y sensual a la vez, que nos hacía, a los dos, sendos tornados impetuosos y afanosos, gozando de esa pasión que se desbordaba como cascadas sobre nosotros, rendidos en ese idílico momento, tan romántico y poético a la vez, de dos cuerpos entregados a la emoción de los besos y las caricias.

Me sentía muy suya a Nelson y eso me excitaba sobremanera, me hacía más afanosa y me provocaba miles de descargas eléctricas remeciéndome hasta el último átomo de mi anatomía.

Nelson no pudo resistirse más a mis maravillas tan afrodisíacas y me tumbó en la alfombra en de mi oficina. Yo me desparramé en el piso igual a una piltrafa, seducida, encantada y obnubilada al ímpetu de mi amante, sollozando sin cesar, suspirando, con mis pechos inflados igual a grandes globos, ardiendo en fuego, desarmada e inerme a plena merced de mi guardaespaldas que tanto alborotaba mis sentidos hasta la locura.

Las manos de Nelson avanzaron raudamente por debajo de mi falda, queriendo alcanzar los límites más distantes de mis intimidades mientras continuaba besándome con desesperación y encono, convertido en una fiera hambrienta, queriendo devorar su presa con ira y deleite a la vez.

Mientras Nelson me hacía suya, abajo, en el primer piso, mi casinos estaba repleto como siempre. Yo escuchaba la fiesta cotidiana de todas las noches. Tintineaban los vasos de licor, retumbaba la música del DJ, la atención de los mozos y las azafatas era febril, los parroquianos no dejan de brindar, cantar, bailar, iban y venían las apuestas, chocaban los dados, se entusiasmaban los pagadores y talladores retumbaban las máquinas tragamonedas y habían muchas parejas besándose con la misma pasión que Nelson y yo, haciendo de la velada muy festiva, eufórica, desenfrenada y ciertamente desbocada por las ansias de amarse.

Y fue entonces en ese preciso instante que ¡bum! estalló una bomba en la puerta de mi casino, haciendo estallar las mamparas en un millón de esquirlas, trajo abajo los candelabros, saltaron hecho añicos los ventanales y se cayeron las mesas y las sillas. El caos estalló dentro de mi local y los gritos y el pánico se hizo incontrolable. Los parroquianos se pisoteaban unos a otros, se multiplicaron los chillidos y aullidos de dolor y de desesperación colmaron los ambientes. Hombres y mujeres se pisoteaban unos a otros y ya corrían hilachas de sangre por el piso, porque habían muchísimos heridos no solo por la explosión o los pisotones sino también porque los vidrios los alcanzaron igual si fueran filosas cuchillas.

-¿Qué fue eso?-, le pregunté a Nelson alarmada alzándome de la alfombra con los ojos desorbitados, lívida y empalidecida, completamente desconcertada. -¡¡¡Señorita Garret, nos atacaron!!!-, gritó uno de los agentes del personal de seguridad del casino.

Arreglé mi falda como mejor pude, calcé mis zapatos y bajé de prisa al primer nivel, dando tumbos, tropezando, aplastada por la duda y la aflicción, angustiada pensando en un cataclismo o el fin del mundo. Me estrellé entonces con el caos, la desesperación, el miedo y el pánico. Habían muchos tipos y mujeres regados en el suelo, heridos, las mesas estaban tiradas, habían estallado los vidrios y, como les dije, corrían largos riachuelos de sangre.

-¿Qué ocurrió?-, balbuceé hecha una tonta.

-Tiraron una bomba a la puerta, señorita Garret, dos tipos en motocicleta-, me detalló el agente de seguridad del casino con su cara duchada en sudor, los ojos también a punto de reventar, empalidecido, nervioso y descontrolado por la repentina y violenta explosión.

Rayos, apreté los puños y chirrié los dientes. -Karina Belmond-, refunfuñé malhumorada, echando candela de mis narices.

Seguir leyendo

Quizás también le guste

El Regreso de la Esposa Despreciada

El Regreso de la Esposa Despreciada

S. Mejia

Durante tres años, Clara entregó su alma para ser la esposa perfecta del enigmático y frío multimillonario Alexander Montenegro. Soportó en silencio las crueles humillaciones de su suegra y la constante sombra de Valeria, el primer amor de su marido. Clara creía que con paciencia y devoción lograría ganarse el corazón de Alexander. Pero la ilusión se hizo cenizas la noche de un trágico accidente. Cuando Alexander se vio obligado a elegir a quién salvar del peligro, no dudó en correr hacia Valeria, dejando a su esposa atrás. En ese instante, entre sirenas y dolor, el corazón de Clara no se rompió; se volvió de hielo. Desde una fría cama de hospital, firmó los papeles de divorcio y desapareció sin dejar rastro, llevándose consigo su dignidad y un talento oculto. Dos años después, el destino los vuelve a enfrentar. Clara ha regresado, pero ya no es la joven sumisa que mendigaba migajas de atención. Ahora es C. Laurent, una diseñadora de fama internacional, empoderada, brillante y deslumbrantemente inalcanzable. Alexander, atormentado por el vacío que ella dejó y dándose cuenta del error que cometió, descubre que la brillante mente maestra con la que su imperio necesita firmar un contrato vital es nada menos que su exesposa. Obsesionado con recuperarla, pronto comprenderá que la nueva Clara no está dispuesta a ceder. El hombre que estaba acostumbrado a que el mundo se postrara a sus pies, tendrá que enfrentarse a la implacable reina que él mismo forjó y descubrirá que el perdón tiene un precio muy alto: su propio orgullo.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
Guerra de mafiosas Guerra de mafiosas Edgar Romero Mafia
“Dos hermosas mujeres, involucradas en negocios ilícitos, se enfrentan por el dominio de las calles, pero no será lo único en que rivalizan ellas, pues también se disputarán el amor ni más ni menos que del capitán de policía que las persigue para meterlas a la cárcel. Ambas mujeres sostendrán, entonces, constantes enfrentamientos para quedarse con el monopolio de sus negocios turbios y enamorar al capitán de policía que, a su vez, está seducido por las dos féminas que, ya está dicho, son bellísimas y millonarias. Kate Garret y Karina Belmond son las protagonistas de ésta singular y peculiar novela, enfrentando a sus bandas en una guerra abierta en las calles y disputándose el corazón del capitán Hugh Bryan, compitiendo además en sensualidad y ferocidad, pues ambas son crueles y malévolas pero muy hermosas. Ambas mujeres igualmente se enfrentarán a otros mafiosos que pretenden apoderarse de sus corporaciones y sacarlas del camino. Ambición, poder, traiciones, peligros, corrupción, mafia, glamour, mucho amor, humor y romance, hacen de ésta novela, "Guerra de mafiosas", una historia cautivante e imperdible que encandilará al lector de principio a fin.”
1

Capítulo 1 I

28/11/2025

2

Capítulo 2 II

28/11/2025

3

Capítulo 3 III

28/11/2025

4

Capítulo 4 IV

28/11/2025

5

Capítulo 5 V

28/11/2025

6

Capítulo 6 VI

28/11/2025

7

Capítulo 7 VII

28/11/2025

8

Capítulo 8 VIII

28/11/2025

9

Capítulo 9 IX

28/11/2025

10

Capítulo 10 X

28/11/2025

11

Capítulo 11 XI

29/11/2025

12

Capítulo 12 XII

29/11/2025

13

Capítulo 13 XIII

29/11/2025

14

Capítulo 14 XIV

29/11/2025

15

Capítulo 15 XV

29/11/2025

16

Capítulo 16 XVI

29/11/2025

17

Capítulo 17 XVII

29/11/2025

18

Capítulo 18 XVIII

30/11/2025

19

Capítulo 19 XIX

30/11/2025

20

Capítulo 20 XX

30/11/2025

21

Capítulo 21 XXI

30/11/2025

22

Capítulo 22 XXII

30/11/2025

23

Capítulo 23 XXIII

30/11/2025

24

Capítulo 24 XXIV

30/11/2025

25

Capítulo 25 XXV

04/12/2025

26

Capítulo 26 XXVI

05/12/2025

27

Capítulo 27 XXVII

06/12/2025

28

Capítulo 28 XXVIII

07/12/2025

29

Capítulo 29 XXIX

08/12/2025

30

Capítulo 30 XXX

09/12/2025

31

Capítulo 31 XXXI

09/12/2025

32

Capítulo 32 XXXII

11/12/2025

33

Capítulo 33 XXXIII

12/12/2025

34

Capítulo 34 XXXIV

13/12/2025

35

Capítulo 35 XXXV

13/12/2025

36

Capítulo 36 XXXVI

15/12/2025

37

Capítulo 37 XXXVII

15/12/2025

38

Capítulo 38 XXXVIII

17/12/2025

39

Capítulo 39 XXXIX

18/12/2025

40

Capítulo 40 XL

18/12/2025