EL AMOR PROHIBIDO DEL CEO
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abios de Alicia, el miedo invadía el cuerpo del joven, pues sabía que si no la protegía s
rmitan -los ojos de Alicia estaban llenos de lágrimas, su pecho subía y bajaba con rapi
rse de un barranco de ser n
Roberto no mentían nunca, pero está vez tuvo que ha
li
-gritó en la palma
a dejarla ir y dejando en él un recuerdo, intentando creer dentro de sí, que sería una historia sin fina
e has hecho muy feliz -las lágrimas de R
tro fin, no lo puedo... -la rabia
pero sabes que hoy tu madre
lo abrazó, apoyando su rostro en el cuello a modo de protecci
saber
beso de nuevo y por última vez, algo q
o se colocó frente a la chica y la protegió, sin darse cuenta que su mano va directo a su abdomen y ella enseguida se pone rígida, sabe que debe hablar, debe decir las cosas antes de
s una v
enos
bastardo. Vengo por la mocosa
e nadie. No voy
ro y apunta en medio del pecho de Roberto. El miedo es casi palpable en el aire y los ojos de la castaña se llena
uerda lo que te dije. No te detengas -L
cuestas con algo de dinero y algo de comida, sabe que debe decirle a Roberto la v
no
or -casi parece que las l
Tr
y corrió, corrió tan rápido como pudo, hasta que un segundo estallido y un tercero resonó en el aire y
a Roberto, en un acto temeroso y rompiendo la promesa que le había hecho a su amor, regresó. El lugar se sentía más pesado y olía peor. De la pequeña maleta, sacó u
pensó en buscarlo, pero sabía que regresar al pu
prometo -suspira-. Te prometo que tu hijo te amará aún sin conocerte, tu hijo sabrá que tuvo el mejor padre del mundo y te prometo que seré mejor cada
n fuerte en medio de la noche, sin ningún temor, por primera vez Alicia no tenía miedo, s
er bus que vio pasar, el destino no lo conocía, pe
ero al mismo tiempo le quitara el amor de su vida. Él era la razón por la q
ma razón le estaba dando fuerza y voluntad, a pesar de sentirse per
! -Anunció el a
nima idea de donde se encontraba, estaba casi cega
ó el hombre, un poco mayor que ella-... Es u
ónde
les cercanos a esta terminal, están llenos de -hizo mala cara-
o quedar? No tengo mucho dinero
o, el joven le regaló una
o, no es mucho, pero es segu
ó al joven y le brindó un plato de sopa, ella no sabía si debía comer,
aprendió que no todas las personas son malas y que para sobrevi