/0/2227/coverbig.jpg?v=e92fc1dd54e71df8f3ee11bcc50550f1&imageMogr2/format/webp)
onriendo y tomando mi mano es inmedible. Si ya me siento así por dentro, no quiero ni imaginar cómo
bre la palma de mi mano me estremece, dando origen a un extraño cosquilleo en mi es
con mayor atención veo que viste una camisa roja en cuyo cuello y puños se fragmentan delicada
o invade el lugar mientras él me conduce al centro del salón, que ahor
y recorre con sus ojos todo el contorno de mi figura tapada con la tela negra del vestido. Trago saliva y él da un paso hacia mí. Lleva su mano izquierda a la parte trasera de mi espalda hasta bajarla a mi ci
ertenece a la casa en la que vivo. Esos cientos de invitados, en su gran parte familiares y otros desconocidos nos rodean, formando un enorme círculo a nuestro alrededor, dedicándonos miradas fijas de las cuales algunas reflejan ternura y sonrisas
r qué ha
ado, acerca su rostro aún más hasta pegar su mejilla a la mía y obligarme a sentir su respiración sobre mi cuello,
n breve suspiro esperando aliviarme un poco, intentando pensar que quizás me tomo todo demasiado en serio y exagero las cosas cuando en realidad no son tan complicadas como parecen cuando la figura de mi padre se dibuja delante de mí. Permanece de pie a pocos metros, con el brazo apoyado en una de las columnas llegan hasta el hecho, formando un puño irrompible cuya imagen da terror y hace que los extremos de sus dedos
/0/22176/coverorgin.jpg?v=17104e3c9cb1251c59097028cdaee20c&imageMogr2/format/webp)
/0/14284/coverorgin.jpg?v=dbc05cf49620b169aeaed42e748e0000&imageMogr2/format/webp)
/0/20525/coverorgin.jpg?v=04bed7db7d647d811212ed3adadf9690&imageMogr2/format/webp)
/0/22212/coverorgin.jpg?v=6e41e900ddf900566b34d329cc89a203&imageMogr2/format/webp)
/0/22190/coverorgin.jpg?v=54285de5372c5c9c26e3da0f54c69592&imageMogr2/format/webp)
/0/17329/coverorgin.jpg?v=71f199d3fc68ace5781a59bad5238627&imageMogr2/format/webp)
/0/2227/coverbig.jpg?v=e92fc1dd54e71df8f3ee11bcc50550f1&imageMogr2/format/webp)