La heredera del Silencio
/0/22415/coverbig.jpg?v=3e628c860c1eb651f21c992b31f2efd1&imageMogr2/format/webp)
e domarlo, así que lo ato en una coleta alta, dejando algunos mechones sueltos para restarle formalidad. Voy tarde. Tarde para sustituir a mi madre en una reunión con
de revistas y tarjetas. Somos las mujeres Palacios, las dueñas de Daydream Weddings. Mi abuela viste a la novia; mi madre planea el sueño. Y yo, recién graduada e
ntar la vista-. No digas que no a nada. Si piden un imposible
e repasado mil veces. Siento q
los alfileres. He alimentado el deseo de mi propio "final feliz", pero soy realista: mi radar de candidatos está desierto. Mi última rel
i madre con optimismo-. Llegará un h
e -interrumpe mi abuela desde su rincón
lentina no va a pasar por eso. Uno atrae lo que piensa,
e ti y no tengo que
e siempre salía cuando estaba verdaderamente furiosa, sin embargo sus palabras au
na falleció en un accidente y no hubo
so, no intervengo. He escuchado esa disputa un millón de veces. Para mí,
a, mi mejor amiga y la administradora
-la regaño, te
e no saben... -chilla y plan
iente más pequeño. Soy la única soltera, la única sin un plan. Por un segundo, las palabras
-logro decir, unién
a con un guiño-. Te conseguiremos un novio para m
metido no
n crees que nos recogerá cuand
empre apoyando,
ela me sujeta la mano. Su m
vas a conocer a los dos. Recuerda: el que parezca el mejor
abuela. Te
s a mitad de la vía, el sol pegaba con fuerza y mi reloj m
o histérica -. No puedo dejar el coche aquí. Busca un
fono. -Desde que el auto murió estuve pensando en esa opción per
oneta negra imponente con un
so pudo más que la lógica. Corrí, abrí la puerta trasera y me de
e avisó que ya estaba aquí -solté,
ió. Tenía unos ojos color aguamarina, tan irreales que parecían retocados digitalmente
o con una voz grave, peligrosamente se
(y la desesperación) me obligaron
uede hacerme esto, voy a una reunión de vida
irritación y una curiosidad que no pud
de paso, la llevo. Pero a camb
ueta por su parte y un trato: si llegábam
con la mía una vez más por el retrovisor, se estaba divirtiendo con
importante es esa reunión como para asaltar el coche de un extraño? - la sonrisa cargada de diversión q
que solo sirvo para seguir sus pasos, pero hoy tengo que demostrar que puedo liderar mi propia división. Si no lleg
omento, y noté cómo su
espera nada de ti -murmuró, casi para sí mismo-. Bien, Valentina.
uitaba eso. -Ese no era el trato - solo eso
abía la importanc
o que tan temp
e al hotel más lujoso de la ciuda
uto con una elegancia que esperaba que est
y, el destino decidió que un encuentro no era suficiente. Iba tan distraída que choqué de frente contra un muro
o -balbuceé, ro
profundos y un traje que gritaba "millonari
en las nubes -respondió con un
acias a
s de "usted"? -rio-. Me llamo Matt. ¿Q
nto, vo
para lue
a al elevador fue inevitable pensar qué en menos de veinte m
recorrió la espalda al record
a conocer
ente era el azar burlándos