Matrimonio relámpago: malcriada por mi misterioso marido
escuchar la respuesta y asintió, satis
el matrimonio mañana a las ocho
parece genial". A ella también
ra realizar los trámites de la herencia d
ercambiaron sus números de teléfono y acordaron encontrarse a
se dibujó en sus labios. "Por fin podré esta
ento, le empezó
en amigo, Claudio Pearson.
ermedad de tu hija ha vuelto a empeor
juntos, y en la actualidad era un médico integral de renombre mundial. Te
ado. Tratando de mantener la calma, pregunt
ción. Estoy de camino a la farmacia a por unas medicinas", respondió Claudio mientras se dirigía a
e le rompió el corazón a
así que logró calmarse. Después de reflexionar un momento, tomó una decisión firme. "Claudio, po
acuerdo?". Claudio comprendía que su amigo estuviera ocupado. Debía de ser algo
ión, le dio las gracias a su amigo e inter
ables rostros de sus hijos. Sin embargo, la idea d
nalmente logró serenarse y trazar un
, saludó Julio
gar y Kyla, y necesito que te encargue
dido,
en taxi. En el vestíbulo, escuchó qu
, ¿eres
de inmediato, se detuvo p
irigió hacia Eunice con paso ráp
ambién lo
n desde que eran niños. Luego, asistieron a la misma escuela primaria privada. Después de la secund
us se dio cuenta de lo hermosa que era. "¡Gu
ó: "¿Qué te tr
alegría. "Acabo de volver a Orley y decidí quedarm
o le pidieron a Estrella que se casara en mi lugar, pero yo no estuve de acuerdo. Cuando fui a tu casa a buscarte, ya te habías ido. Pregunté a algunos de tus amigos
i hijo sola", r
ni sentía nada por él. A veces, el recuerdo de lo que pasó aquell
ecir Rufus. Si se había casado con Estre
ces, visiblemente ilusionado, dijo con expectación: "Espera, ¿aún n