Natalie quedó embarazada por accidente, pero el primer amor de su novio regresó y la convirtió en el blanco de las burlas de todo el pueblo. Todos la tachaban de inútil mientras alababan a su hermana adoptiva, sin darse cuenta de que Natalie era la mente oculta detrás del éxito de su familia. La fama de sus diseños, los premios cinematográficos, las canciones de éxito y las carreras de sus ídolos fueron posibles gracias a ella. Aun así, la traicionaron y la obligaron a casarse con un hombre en coma por dinero. Cuando se reveló su identidad, el arrepentimiento llegó demasiado tarde. Su ex le suplicó perdón: "Lo siento. ¿Puedes perdonarme por el bien del niño?" Pero un hombre poderoso abrazó a Natalie y le dijo: "Nuestro hijo no tiene nada que ver contigo".
"Señorita Fuller, está embarazada".
Al escuchar esas palabras, la mente de Natalie se quedó en blanco. Ella miró a la doctora a los ojos y preguntó con incredulidad: "¿Cómo que estoy embarazada? Eso no puede ser cierto".
Durante tres años, su relación no había pasado de besos inocentes y tomarse de la mano. Nunca habían dormido juntos. Ni una sola vez. Entonces, ¿cómo demonios podía estar embarazada?
"Doctora, tiene que haber un error".
La doctora deslizó con calma el informe del laboratorio por la mesa y dijo: "Los resultados están clarísimos. Está embarazada de aproximadamente un mes. Vuelve el próximo miércoles para otro control".
Natalie bajó las escaleras aturdida, con el informe apretado entre sus dedos. Sus pensamientos estaban revueltos, como si todo su mundo se hubiera derrumbado.
Entonces sonó su celular, sacándola de su aturdimiento.
"Natalie, la fiesta de cumpleaños de Mark ya empezó. ¿Dónde estás?".
En cuanto oyó el nombre de su novio, un recuerdo se estrelló en su mente.
Hacía casi un mes, ella y Mark Barton asistieron juntos a una cena de negocios. El evento se extendió hasta tarde y ella bebió demasiado, por lo que se quedó en el hotel.
Natalie recordaba vagamente que él la ayudó a llegar a una habitación, pero todo lo que ocurrió después era una laguna, borrada por el alcohol.
Un escalofrío le recorrió el pecho. ¿Podría haber pasado algo esa noche? ¿Mark y ella habían dormido juntos?
El pánico le cerró la garganta. Necesitaba encontrarlo de inmediato y sacarle la verdad.
El Club Lakeside, ubicado en el corazón del distrito financiero más concurrido de la ciudad, rebosaba de vida y lujo. En cuanto Natalie abrió la puerta de la sala privada, una música ensordecedora y risas estridentes la inundaron desde todas las direcciones.
Se quedó paralizada en la entrada, apretando el pomo de la puerta con fuerza. Clavó la mirada en la escena del interior.
Al otro lado de la abarrotada sala, Mark estaba sentado en el centro de la fiesta con una chica aferrada dulcemente a su lado mientras sus amigos vitoreaban a su alrededor.
La mujer tenía el brazo enredado posesivamente en el de Mark; parecía brillar bajo las cálidas luces doradas. Una mancha de crema en su mejilla por el pastel de cumpleaños la hacía ver aún más encantadora.
Natalie frunció el ceño.
La chica era Marissa Dixon, la novia de la infancia de Mark. Cuatro años antes, esta se marchó del país para perseguir sus ambiciones y al hombre que amaba.
Las conversaciones y las risas llenaban la sala hasta que alguien gritó en tono burlón: "Mark, ahora que Marissa por fin ha vuelto, ¿qué piensas hacer con Natalie?".
"¿Natalie? Vamos, seamos realistas. Si no hubiera estado persiguiendo a Mark todo este tiempo, ¿de verdad crees que él se habría fijado en ella?".
Las cabezas se volvieron hacia el aludido al unísono.
El joven, tumbado perezosamente en el sofá, agitaba el vino en su copa con sus largos dedos, luciendo completamente a gusto.
"Solo éramos amigos", dijo con un encogimiento de hombros despreocupado. "Nunca fue nada serio".
Un escalofrío helado recorrió a Natalie de pies a cabeza.
Así que, a los ojos de Mark y sus amigos, todo el amor y la devoción que ella le había dedicado no eran más que su vergonzosa obsesión unilateral.
Y el hombre que una vez le tomó la mano con tanta dulzura y le prometió que quería un futuro con ella, al parecer nunca la vio como algo más que una amiga casual.
Un dolor agudo le oprimió el pecho y casi la dejó sin aliento. Tambaleándose, retrocedió y chocó sin querer contra la puerta que tenía detrás.
El ruido atrajo al instante la atención de todos. Uno a uno, clavaron la mirada en ella.
En cuanto Mark reconoció a Natalie, su expresión relajada se quebró por un instante.
Congelada en la puerta, ella sintió que todo el color se le iba de la cara.
Cuando lo miró a los ojos, no encontró más que fría indiferencia.
Apretó los puños y se obligó a pronunciar las palabras entre respiraciones temblorosas. "Lo que acabas de decir... ¿es cierto?".
Al ver la expresión de sorpresa en su rostro, Mark resopló sin rastro de simpatía. "¿Qué crees?".
A su alrededor, la multitud intercambió miradas divertidas, saboreando abiertamente su humillación.
"¿De verdad creía que acompañar a Mark todo el día la convertía en su novia?".
"Alguien debería habérselo dicho antes: a la gente de nuestro círculo le importa el estatus y la familia cuando se trata de matrimonio".
"Pero, sinceramente, señorita Fuller, con una cara tan bonita como la suya, encontrar a un tipo rico dispuesto a tontear con usted no debería ser nada difícil".
Esas crueles palabras atravesaron a Natalie, lo bastante afiladas como para hacerla temblar de rabia.
Las lágrimas le ardían en los ojos mientras fijaba la mirada en la sonrisa engreída y despreocupada de Mark.
Apretó los dientes y se clavó las uñas en las palmas de las manos, utilizando el escozor para no desmoronarse por completo.
Todos los momentos de los últimos tres años pasaron por su cabeza en destellos desordenados y dolorosos.
Después de unos segundos de silencio, de repente agarró una copa de vino de la mesa y se la arrojó a Mark.
El vino tinto le salpicó la cara y le empapó el pelo. La sonrisa fácil que llevaba desapareció en el acto, sustituida por una ira cruda. A su alrededor, toda la sala se quedó en silencio.
Marissa soltó un grito ensordecedor antes de poder contenerse. "¡¿Natalie, te volviste loca?!".
Sin responder, la otra estrelló la copa vacía contra el suelo. El violento crujido del cristal al romperse hizo que varias personas saltaran asustadas.
"Mark, se acabó. Entre nosotros ya no hay nada".
Aunque la traición la tomó por sorpresa, Natalie sabía que alargar las cosas solo la lastimaría más. Era mejor cortar los lazos limpiamente y marcharse ahora.
Sin mirar atrás, giró sobre sus talones y salió de la habitación.
La puerta se cerró de golpe detrás de ella con un estruendo ensordecedor, y la ruidosa sala privada cayó al instante en un silencio incómodo.
La incredulidad ensombreció el rostro de Mark mientras miraba la puerta cerrada.
¿Quién demonios se creía Natalie que era para hablarle así?
Uno de los amigos de Mark, sintiendo el ambiente tenso a su alrededor, rompió el silencio con cuidado.
"Las mujeres dan miedo cuando se ponen celosas. Tranquilo. Natalie va a regresar rogando pronto. Todo el mundo sabe que lleva años obsesionada contigo, Mark".
"En serio, no cedas demasiado fácil cuando venga a suplicarte esta vez".
Al oír eso, la gélida ira en el rostro de Mark se suavizó un poco.
Tenían razón. Natalie siempre había estado perdidamente enamorada de él. Probablemente perdió el control por un momento y dijo esas cosas por despecho.
Marissa lo agarró de la manga con expresión preocupada y dijo: "Mark, estás empapado. Deberías ir a cambiarte antes de resfriarte".
Él apartó su mano y contuvo la irritación que le quemaba el pecho. "No es nada".
En el fondo, seguía convencido de que Natalie se calmaría pronto y lo llamaría primero.
...
En el pasillo, Natalie se apoyó pesadamente contra la pared, y su cuerpo temblaba ligeramente.
Jamás imaginó que la relación que tanto apreciaba se desmoronaría de una manera tan humillante y ridícula.
Los minutos pasaron en silencio.
Un leve calambre le dio de repente en el vientre bajo, dejándola paralizada. Solo entonces recordó al bebé que crecía en su interior.
Todo se había descontrolado tan rápido que olvidó por completo preguntarle a Mark qué había pasado realmente esa noche.
Casi por instinto, bajó una mano temblorosa hasta su estómago. Sus pensamientos se enredaron dolorosamente mientras miraba aturdida el suelo pulido bajo sus pies.
Este niño no podría haber llegado en un momento más cruel.
Natalie arrastró su cuerpo agotado fuera del club y caminó tambaleándose hacia la fría noche, con la mente sumida en la confusión.
Al llegar a casa, seguía sintiéndose ajena a la realidad. Cruzó el jardín delantero y empujó las pesadas puertas de la mansión.
Una deslumbrante araña de cristal brillaba en lo alto y esparcía una cálida luz por el lujoso salón mientras alegres risas flotaban en el aire.
"Mamá, una de mis amigas te trajo especialmente este suplemento importado", dijo dulcemente Joslyn Fuller, la hermana adoptiva de Natalie, con una brillante sonrisa. "Dicen que es increíble para la piel. Definitivamente deberías probarlo".
"Oh, cariño, siempre estás pensando en mí", respondió Rhonda Fuller, la madre de Natalie, con una sonrisa complacida.
La conversación fluía con facilidad entre ellas mientras los tres hermanos de Natalie holgazaneaban cerca, observando la escena con diversión.
La joven, de pie junto a la entrada, lanzó una mirada indiferente a la reunión familiar.
Su padre, Greg Fuller, fue el primero en fijarse en ella, y enseguida frunció el ceño. "¿Por qué llegas a casa recién ahora?".
Al oír su voz, Rhonda y Joslyn se volvieron hacia la puerta, y el ambiente antes alegre se tensó al instante.
La calidez desapareció del rostro de la madre casi de inmediato, pero no dijo ni una palabra.
Los hermanos mayor y segundo de Natalie ofrecieron un seco saludo, mientras que el menor apenas levantó la vista de su celular antes de volver a centrar su atención en la pantalla.
A estas alturas, ella ya se había acostumbrado a la gélida indiferencia. "Tuve un imprevisto", explicó.
Greg no se molestó en preguntar más. En cambio, su mirada severa se endureció mientras desviaba la conversación hacia otro tema.
"Aún recuerdas el acuerdo matrimonial entre nuestra familia y la familia Gilbert, ¿verdad? Ya es hora de cumplirlo. Pero con la situación actual de Wesley, Joslyn no puede casarse con esa familia. Así que tú ocuparás su lugar".
Natalie sintió que esas palabras la atravesaban como un trueno repentino. Sus pensamientos se congelaron por completo, dejando solo un agudo zumbido en sus oídos.
"Hace un mes, Wesley Gilbert, el jefe de la familia Gilbert, sufrió un grave accidente automovilístico. Desde entonces está en estado vegetativo. Ni siquiera los mejores especialistas del mundo han podido despertarlo. ¿Y ahora pretendes que yo me case con él?", preguntó con brusquedad.
La novia elegida del multimillonario en coma: ahora se arrodillan ante mí
Glare Moth
Moderno
Capítulo 1 Embarazo inesperado
Hoy, a las 09:31
Capítulo 2 Matrimonio arreglado
Hoy, a las 09:31
Capítulo 3 Burlas implacables
Hoy, a las 09:31
Capítulo 4 Supongo que ahora soy tu esposa
Hoy, a las 09:31
Capítulo 5 La conferencia de licitación
Hoy, a las 09:31
Capítulo 6 Su resplandor bajo los reflectores
Hoy, a las 09:31
Capítulo 7 Resultados de la licitación
Hoy, a las 09:31
Capítulo 8 La tarjeta de crédito desactivada
Hoy, a las 09:31
Capítulo 9 Presentar una demanda
Hoy, a las 09:31
Capítulo 10 ¡Eres el mejor!
Hoy, a las 09:31
Capítulo 11 Eres un hombre increíblemente generoso
Hoy, a las 09:31
Capítulo 12 Despertar
Hoy, a las 09:31
Capítulo 13 Invitados no deseados
Hoy, a las 09:31
Capítulo 14 Ponle precio
Hoy, a las 09:31
Capítulo 15 No tengo padres como ustedes
Hoy, a las 09:31
Capítulo 16 Tanya Myers
Hoy, a las 09:31
Capítulo 17 Wesley despierta
Hoy, a las 09:31
Capítulo 18 La opinión pública la hará dar marcha atrás
Hoy, a las 09:31
Capítulo 19 El programa de televisión
Hoy, a las 09:31
Capítulo 20 Oye, Bella Durmiente
Hoy, a las 09:31
Capítulo 21 Un encuentro inesperado
Hoy, a las 09:31
Capítulo 22 Tuvieron una conversación de lo más agradable
Hoy, a las 09:31
Capítulo 23 Estoy casada
Hoy, a las 09:31
Capítulo 24 Un anuncio impactante
Hoy, a las 09:31
Capítulo 25 Joslyn llora durante su transmisión en vivo
Hoy, a las 09:31
Capítulo 26 Natalie bajo fuego
Hoy, a las 09:31
Capítulo 27 Registros de facturación
Hoy, a las 09:31
Capítulo 28 Discúlpate conmigo
Hoy, a las 09:31