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Yi Ye

4 Libros Publicados

Libros y Cuentos de Yi Ye

Mi Esposo Es Mejor Que Tú

Mi Esposo Es Mejor Que Tú

Urban romance
5.0
La noche más importante de la moda en la Ciudad de México prometía ser la culminación de un sueño. Elena, dueña de "Aura" y con un diseño esmeralda que captaba todas las miradas, se sentía en la cima, a años luz de la pesadilla que la había consumido. Pero el pasado, siempre acechante, resurgió con la fuerza de un tren desbocado: un recuerdo de su boda, cinco años atrás, cuando su prometido Ricardo, y su "mejor amiga" Sofía, la abandonaron en el altar con un mensaje devastador. "Ricardo dice que no eres lo suficientemente buena para él. Se ha dado cuenta de que me ama a mí." La humillación fue pública, dolorosa, un golpe que la dejó rota en mil pedazos, traicionada y sin aliento. Y ahora, aquí estaban, Ricardo y Sofía, caminando arrogantemente hacia ella en el mismo evento donde Elena brillaba, intentando volver a pisotearla. Su mundo se convirtió en un borrón de rostros conmocionados, luces parpadeantes y un dolor agudo que prometía humillarla de nuevo, ella era la costurera, la que no era "lo suficientemente buena". Pero esta Elena ya no era la chica rota, el dolor se había transformado en acero, y sin saberlo, ellos estaban a punto de descubrirlo de la peor manera posible. "¿Estás bien, amor? Llegué tan pronto como pude." La voz de Marcos Véliz la sacó de su tormento, sus palabras un bálsamo en medio de la tormenta, confirmando lo que nadie podía creer: la humillada costurera era, en realidad, la esposa del magnate más poderoso de México.
El Precio De Tu Desprecio

El Precio De Tu Desprecio

Romance
5.0
Luciana Castillo, la bailaora de flamenco más aclamada de Sevilla, creía haber construido un mundo de pasión y arte junto a su amado Máximo Lawrence, el hombre que le prometió sueños en cada nota de su guitarra. Pensaba que su futuro, el nuestro, era tan brillante como el sol andaluz que nos bañaba. Pero esa ilusión estalló en mil pedazos la noche que regresé a nuestro apartamento y lo encontré celebrando con sus amigos, esos cachorros de la alta sociedad, no nuestra vida, sino una cruel apuesta que lo cambió todo. Máximo había ganado un Hispano-Suiza clásico, ¿el precio? Mi amor, mi herencia, mi familia, mi vida entera. Había sido el premio de un juego diseñado para humillarme. En segundos, fui repudiada por mi propia gente, calumniada por la sociedad que antes me idolatraba y despojada de todo. De estrella a limpiadora, fregando suelos pegajosos para ganarme la vida, solo para que Máximo y sus amigos me encontraran y se rieran de mi miseria. Me ofrecieron ser su "querida", su amante, su juguete. ¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme, pudiera ser tan cruel? ¿Qué clase de monstruo era este, que se deleitaba en mi caída? La humillación era insoportable, pero encendió una chispa de fuego helado en mi corazón. En ese instante de dolor y furia, ya no había vuelta atrás. La jugada de Máximo no me rompió, me reconfiguró. Cogí el teléfono, mis últimas monedas, y marqué un número, el de Catalina Salazar, su prometida. Una guerra acababa de comenzar, con mis nuevas reglas.
El Último Pago: Mi Verdadera Liberación

El Último Pago: Mi Verdadera Liberación

Urban romance
5.0
Mientras empacaba mi maleta para regresar a Andalucía, aceptando el matrimonio arreglado que mis padres proponían para huir de Madrid, el teléfono sonó. Era Valentina, con una pregunta que me heló: "¿Estás segura de esto? ¿Qué hay de Javier?" Abrí un álbum de fotos y descubrí la imagen de un hombre arrogante, el mismo que irrumpió furiosamente en mi apartamento y me trató como un objeto mientras su amante, Isabella, fingía un embarazo. La humillación se volvió una pesadilla cuando, tras un incidente traumático que culminó en un aborto espontáneo, ese mismo hombre, Javier, con una crueldad inhumana, me pateó brutalmente en el estómago. En el hospital, con la sangre manchando las sábanas blancas, el dolor físico no se comparaba con su orden fría: "¡Vas a arrodillarte ante Isabella y pedirle perdón por nuestro hijo!" ¿Perdón? ¿Por la vida de un hijo inocente que él mismo me había arrebatado con sus patadas? En ese instante, la niebla de la amnesia se disipó brutalmente, no para devolverme el amor, sino para mostrarme la cruda y fea verdad de mis últimos cinco años de estupidez. Me arrodillé, no por sumisión, sino para un último y doloroso acto de liberación: "Considéralo el pago final por mi devoción", susurré, mientras me levantaba para marcharme, dejando atrás esa vida y a ese monstruo para siempre. Salir de Madrid, dejarlo todo, era el verdadero inicio de algo puro y completamente mío.