Zi Ya
4 Libros Publicados
Libros y Cuentos de Zi Ya
Mi Vientre, Su Infidelidad
Urban romance Creí que mi vida finalmente se completaba cuando el milagro de un embarazo, tan anhelado y costoso, anidó en mi vientre.
Pero la alegría se hizo añicos con una notificación de Instagram que reveló a mi esposo, Mateo, el mariachi que yo había impulsado con mi herencia, en los brazos de Sofía, su joven corista.
La imagen de ella sentada en su regazo, con un mensaje de "Te amo, mi mariachi", y su descarado comentario burlándose de mí, me heló la sangre.
Él llegó a casa, y en lugar de remordimiento, solo hubo excusas patéticas y un desprecio cruel: "Sofía me da vida. ¿Tú qué me das últimamente? Puras quejas."
Me culpaba a mí, a mi soledad, a mi deseo de ser madre, por su infidelidad.
"Querías inspiración. Aquí la tienes," le dije, marcando el número de mi padre, luego el de la clínica de fertilidad para un nuevo procedimiento.
"Sí, una interrupción. Nunca he estado más segura de nada en mi vida." Destino Escrito de Nuevo
Romance El sol de Jalisco ardía, y en la Hacienda Rojas, la tradición dictaba que yo, Sofía, eligiera a mi futuro esposo.
Pero mientras me ponía el vestido blanco, un recuerdo frío me invadió: en mi vida anterior, en este mismo patio, elegí a Ricardo.
Él, mi amor de la infancia, me llevó a la ruina, me quitó todo y me dejó morir sola en la miseria, mientras se reía con mi supuesta mejor amiga, Carmen.
Cerré los ojos ese día maldito, solo deseando una segunda oportunidad, un borrón y cuenta nueva.
Y ahora, abrí los ojos.
La gente murmuraba, mi abuelo me esperaba, y ahí estaban ellos, Ricardo y Carmen, con la misma sonrisa que en el pasado selló mi desgracia.
Miré a Ricardo, a su lado estaba Carmen, con una sonrisa que ahora me parecía una mueca venenosa.
Sentí una náusea. No volvería a cometer el mismo error.
Entonces, mi mirada se desvió, buscando entre la multitud.
Lo encontré apoyado contra una columna: Mateo Garza, nuestro ranchero rival, rudo y honesto.
La elección más ilógica, la más inesperada, la elección perfecta.
Tomé una decisión. Luchando Por Mis Hijos
Xuanhuan No quería que nacieran todavía, aferrándome a la esperanza de un destino diferente.
Pero mientras las contracciones me desgarraban, la televisión de la sala de espera gritaba una verdad horripilante: mi esposo, Alejandro, proclamaba su amor inquebrantable por Eva, mi prima, la mujer que en mi vida pasada me robó a uno de mis gemelos y me encerró en un psiquiátrico hasta morir.
Esta vez, el golpe fue doble: el dolor de su traición y el recuerdo vívido de mi infierno anterior, con la imagen de mi bebé arrebatado grabada a fuego.
Él y sus hombres irrumpieron en mi habitación, arrastrándome al quirófano como una bestia, ignorando mis súplicas y mi avanzado embarazo.
Allí, Eva, con su sonrisa de ángel y lágrimas falsas, susurró mentiras sobre mi cordura, mientras Alejandro, el hombre que juró amarme, me abofeteaba, me humillaba y ordenaba que me sedaran para quitarme a mis hijos.
¿Cómo era posible que volvieran a hacerme esto? ¿Qué había hecho para merecer tal crueldad, una y otra vez?
Esta vez, no moriré sin luchar; esta vez, protegeré a mis hijos y haré que paguen por cada gota de mi dolor. Venganza de Una Tirana sin Corazón
Moderno Era Sofía, la sencilla pastelera de Oaxaca, con mi cicatriz y mis gafas anticuadas, escondida en las cocinas de "Sabor Capital", el restaurante de mi prometido, Mateo.
Nadie sabía que en realidad era Sofía Corona, la heredera encubierta del imperio Mezcal Corona, aquí en una misión secreta para mi abuelo.
Pero mi fachada se derrumbó el día que Mateo trajo a Isabella, una "influencer" deslumbrante, presentándola como su nueva pasante.
Pronto, Isabella, con su incompetencia y manipulaciones, no solo se ganó el favor de Mateo, sino que me humilló públicamente, logrando que él me degradara a simple ayudante y la nombrara a ella directora culinaria.
Mi amor por Mateo se hizo cenizas cuando me acusó, basado en sus mentiras, del desastre de un banquete crucial, e incluso me entregó a la policía por un crimen que no cometí.
Lo peor fue cuando me miró con desprecio y dijo: "Sé quién eres... la hija de la mujer que arruinó a mi familia", una cruel invención que sentí como una bofetada.
Pero en esa celda fría, liberada por mis verdaderos aliados, comprendí que el juego había cambiado, y la dulzura de la venganza sería mi próximo plato. Le puede gustar
Habitación equivocada: Durmiendo con el tío de mi prometido
Fishin' Floozy Faltaban solo unos meses para su boda cuando Isidora abrió la puerta de la suite presidencial del Hotel Plaza.
El aire la golpeó como un puñetazo. En la cama king-size, su prometido Kevin estaba jadeando sobre Chantelle, su antigua buena amiga.
Al ser descubierto, Kevin no mostró ni una pizca de culpa. Agarró una almohada y se la lanzó con rabia.
"¡Bicho raro y horrible! ¡Lárgate!", rugió él, asqueado por las feas gafas y las pecas falsas que ella usaba para ocultar su verdadero rostro.
Isidora no derramó una lágrima. Grabó un video en silencio y se marchó. Pero la verdadera pesadilla llegó horas después, en la cena oficial de compromiso.
Chantelle fingió ser la víctima frente a todos, y Kevin humilló a Isidora dejándola como una loca celosa. Su propio padre, preocupado solo por los millones de la fusión empresarial, la agarró del brazo.
"Si arruinas este acuerdo, haré que exhumen la tumba de tu madre", la amenazó sin piedad.
Isidora se quedó sola bajo el candelabro, tragándose las risas y burlas de la alta sociedad. ¿Por qué tenía que ser ella el cordero de sacrificio? ¿Por qué debía permitir que pisotearan su dignidad y la memoria de su madre?
Una calma gélida recorrió sus venas. Sacó su celular, hackeó el sistema audiovisual del salón y presionó un botón.
El video de la infidelidad estalló a todo volumen en la pantalla gigante de tres metros.
Mientras el pánico destruía a los Garrison, Isidora levantó la vista y se encontró con los ojos de Cedrick, el despiadado y temido tío de Kevin, el mismo extraño con el que se había acostado por venganza la noche anterior... y él le sonrió. Me casé con el poderoso padre de mi novio fugitivo
Mo Yufei Estaba sentada frente al tocador con un vestido de Vera Wang que costaba una fortuna, mientras me aplicaban un labial tono "Rojo Virgen". Todo parecía perfecto para la boda del año, hasta que mi asistente entró pálida en la suite, olvidando tocar la puerta.
Me entregó el iPad como si fuera una bomba. En la pantalla brillaba una historia de Instagram: Jaime, mi prometido, posaba en el aeropuerto de París con la leyenda "A la mierda las cadenas. Persiguiendo la libertad". Me había dejado plantada minutos antes de la ceremonia.
Mi padre no entró para consolarme; irrumpió gritando que la fusión empresarial dependía de esa boda. "¡Ve a París y ruégale!", me ordenó, tratándome como un activo financiero defectuoso. Para empeorar las cosas, Pedro, el primo repulsivo de Jaime, apareció ofreciéndose a "salvar el día" y casarse conmigo, mirándome con lujuria mientras calculaba cómo quedarse con mi fideicomiso.
En ese momento, la niña que quería ser amada murió. Comprendí que si no actuaba, sería vendida al mejor postor para cubrir las deudas de mi padre. Me sequé las lágrimas, no por tristeza, sino por una fría determinación. Si tenía que venderme, me vendería al que firmaba los cheques, no a los que vivían de las sobras.
Bajé a la sala VIP privada, ignorando a los guardias, y entré donde esperaba Flechero Madero, el padre de mi novio fugitivo y el tiburón más temido de las finanzas.
Le puse la evidencia de la huida de su hijo sobre la mesa y sostuve su mirada gélida.
"Jaime no volverá y las acciones se desplomarán mañana", le dije con voz firme. "Cásese conmigo usted. Salve la fusión, destruya a Pedro y enséñele a su hijo lo que es perderlo todo".
Flechero sonrió.
Media hora después, caminé hacia el altar. No para casarme con el hijo, sino para convertirme en la madrastra de mi ex y en la dueña de todo. Anhelando a mi esposo tirano
Xu Shinian Mi exnovio Darrin me humilló en una gala benéfica, diciéndome que yo no valía nada sin él.
Destrozada, bebí demasiado vodka y le exigí a un extraño que me salvara.
A la mañana siguiente, me desperté en un lujoso penthouse con una resaca insoportable y un certificado de matrimonio bajo mi mano.
Me había casado con un completo desconocido que solo firmó con la letra "G".
Pensé que era un error garrafal, pero cuando Darrin amenazó con arruinarme publicando fotos íntimas mías, mi nuevo esposo intervino.
En cuestión de minutos, un equipo legal destrozó la vida de mi ex, borró las fotos y lo dejó llorando en un pasillo.
"Soy tu esposo, y les guardo rencor a los hombres que hacen llorar a mi esposa".
Gus me dijo que solo era un consultor de negocios, pero me regaló un diamante amarillo que valía millones y me vigilaba con una obsesión aterradora.
¿Por qué su voz, su mandíbula afilada y su poder me recordaban tanto a Agustus Williams, el despiadado y temido tirano de Wall Street?
Para pagar mis deudas, acepté un trabajo de cincuenta mil dólares: fotografiar al mismísimo Agustus.
Al hacer zoom en la imagen y ver el reflejo de su rostro en la pantalla, mi sangre se heló por completo.
El intocable monstruo que aterrorizaba a la ciudad y el hombre que me exigía usar su anillo de bodas... eran exactamente la misma persona. Su Venganza, Su Amor Eterno
Jing Yue Liu Guang Mi mejor amigo, Julián Ponce, y mi jefe, Damián Villarreal, habían aniquilado los ahorros de toda la vida de mi familia. Luego me culparon del colapso del mercado, destrozando mi carrera.
Esa misma noche, Damián, el hombre que me había prometido el mundo, me obligó a firmar una confesión falsa, amenazando con quitarle el seguro de gastos médicos a mi madre moribunda.
Firmé, sacrificando todo para salvarla. Pero la traición no terminó ahí. Julián se regodeó, revelando la verdadera cara de Damián: yo solo era un "instrumento útil", nunca parte de la familia. Él había celebrado mi humillación, no consolado a su hija.
Mi mundo se desmoronó. La mentoría, las promesas, la confianza compartida… todo era una mentira. Me quedé sin nada, solo con sueños rotos y una furia que me quemaba por dentro.
¿Por qué lo había hecho? ¿Por qué el hombre que una vez juró protegerme ahora me arrojaba al fuego? Me quedaba una opción: sucumbir a la desesperación o luchar. Elegí luchar. Reconstruiría mi vida y luego, les haría pagar. Venganza de La Esposa Pura
Nert Stiefez Mi mano se posó suavemente sobre mi vientre plano, una sonrisa ilusionada curvando mis labios.
Quince días de casada y la confirmación, un análisis de sangre positivo: gemelos.
Corrí a la oficina de Ricardo, mi distante esposo, con la esperanza de que esta noticia sellara nuestro amor.
Pero al acercarme a su sala privada, risas crueles me paralizaron.
"¡No puedo creer que esa estúpida de Sofía se lo haya creído todo!", escupió la voz de Javier.
Descubrí horrorizada que mi noche de bodas, la que creí el inicio de nuestra felicidad, fue una apuesta, una violación grupal orquestada por Ricardo, grabada en video y compartida entre sus amigos.
Mi mundo se hizo pedazos.
Ricardo no solo me había usado, sino que al enfrentarlo, me empujó con tal fuerza que perdí a nuestros bebés.
Lo peor es que Camila, su amante, planea ahora usar ese video para destruirme públicamente en la gala de la empresa.
El terror me consume, estoy atrapada, acorralada, sola.
¿Cómo iba a sobrevivir a esta humillación pública que se avecinaba?
¿Habría alguna forma de escapar de esta pesadilla y vengar el infierno que me habían hecho vivir?
Mi hermano Daniel fue mi última esperanza, y su voz al otro lado del teléfono, cargada de ira, prometiendo venganza, me hizo ver que este era solo el comienzo.