El Amor Ciego de Una Ciega

El Amor Ciego de Una Ciega

Kara-lynn Reagan

5.0
calificaciones
158
Vistas
11
Capítulo

El chirrido de los neumáticos fue el último sonido claro que escuché antes de que el mundo se volviera un caos y la oscuridad me envolviera. Me recuperé del accidente, pero con una venda cubriendo lo que quedaba de mi vista, y Mateo, mi novio, juró ser mis ojos y mi protector. Él prometió amarme y cuidarme, convertir cada día en un testimonio de su devoción después de que yo le salvé la vida. Pero el día de mi milagrosa recuperación visual, la sorpresa que quería darle se convirtió en el descubrimiento más cruel. Encontré a Mateo, al hombre que me juró amor eterno, en nuestro propio sofá, en los brazos de Camila, su asistente. Su voz, melosa y arrogante, resonó como un puñetazo: "Mateo, cariño, creo que tu cieguita ha vuelto a casa". Entonces, el golpe final: "¿Y ahora qué? ¿Vas a seguir jugando al enfermero con ella? Ya me tienes a mí. Además, ¿qué vas a hacer cuando se entere de que estoy embarazada?". Embarazada. No solo ella, sino también yo. ¿Cómo pude ser tan ciega, tan ingenua? En ese momento, mi visión no solo regresó, sino que la realidad se presentó con una claridad brutal. Mi mundo se derrumbó con la misma fuerza con la que el auto me golpeó. Me fui, pero no para huir, sino para armar mi venganza.

El Amor Ciego de Una Ciega Introducción

El chirrido de los neumáticos fue el último sonido claro que escuché antes de que el mundo se volviera un caos y la oscuridad me envolviera.

Me recuperé del accidente, pero con una venda cubriendo lo que quedaba de mi vista, y Mateo, mi novio, juró ser mis ojos y mi protector.

Él prometió amarme y cuidarme, convertir cada día en un testimonio de su devoción después de que yo le salvé la vida.

Pero el día de mi milagrosa recuperación visual, la sorpresa que quería darle se convirtió en el descubrimiento más cruel.

Encontré a Mateo, al hombre que me juró amor eterno, en nuestro propio sofá, en los brazos de Camila, su asistente. Su voz, melosa y arrogante, resonó como un puñetazo: "Mateo, cariño, creo que tu cieguita ha vuelto a casa".

Entonces, el golpe final: "¿Y ahora qué? ¿Vas a seguir jugando al enfermero con ella? Ya me tienes a mí. Además, ¿qué vas a hacer cuando se entere de que estoy embarazada?".

Embarazada. No solo ella, sino también yo. ¿Cómo pude ser tan ciega, tan ingenua?

En ese momento, mi visión no solo regresó, sino que la realidad se presentó con una claridad brutal. Mi mundo se derrumbó con la misma fuerza con la que el auto me golpeó.

Me fui, pero no para huir, sino para armar mi venganza.

Seguir leyendo

Otros libros de Kara-lynn Reagan

Ver más
Sofía: ¿Hija o Cenicienta?

Sofía: ¿Hija o Cenicienta?

Moderno

5.0

Sofía Rojas miraba la lluvia golpear el taller de costura clandestino, las cicatrices en sus manos contaban la historia de una vida de explotación, un olor a tela barata y humedad pegado a su piel desde siempre. Un sobre elegante de la prestigiosa familia Vargas lo cambió todo: no era Sofía Rojas, la costurera, sino Sofía Vargas, la niña secuestrada hacía quince años, la hija perdida de la alta sociedad. Pero el regreso a la opulenta mansión fue un golpe helado; sus "padres" y "hermanos" la vieron con desprecio y burla, imponiéndole reglas humillantes para recordarle de dónde venía. El día del examen de ingreso a la escuela de diseño, bajo un aguacero torrencial, su padre le negó cien pesos para un taxi y la echó a la calle mientras la abofeteaba, gritándole: "¡Camina! ¡Así recordarás de dónde vienes!". Empapada y humillada, al llegar al examen, vio la pantalla gigante: su "familia" celebraba a Valentina, quien exhibía sus diseños robados. La voz del presentador alababa a la "joven promesa Valentina Vargas". En ese instante, la promesa de una fiesta de cumpleaños, las pruebas de humildad y el amor que tanto anhelaba se desmoronaron, eran solo una cruel farsa. Con una calma aterradora, Sofía rompió su solicitud de ingreso, tomó su teléfono y, con voz firme, le dijo a su mentora: "Profesora Elena, soy Sofía, acepto la beca. Me voy a Milán". Cuando regresó fugazmente a la mansión para despedirse, Valentina la humilló con un pastel embarrándoselo en la cara, mientras sus padres y hermano la culpaban a gritos: "¡Eres una malagradecida!". "¿Y la migraña de mamá? ¿Ya se le pasó?", preguntó Sofía, revelando la farsa de su "enfermedad". Justo cuando Valentina insinuaba que Sofía había hecho algo inapropiado para conseguir un vestido, su hermano Carlos intentó arrancárselo, humillándola aún más. Pero en un arrebato de furia controlada, Sofía le propinó a Carlos una bofetada resonante, rompiendo para siempre la imagen del hermano protector. "Solo... solo no entiendo por qué, no importa lo que haga, ustedes siempre eligen pensar lo peor de mí", les dijo, y el silencio fue su única respuesta, confirmando que nunca la habían querido. ¿Qué secretos ocultaban los Vargas para tratar así a su propia hija? ¿Por qué preferían el engaño y la crueldad a la verdad y el amor?

La Maldición Fatal de Mi Familia

La Maldición Fatal de Mi Familia

Suspense

5.0

En mi casa, se vivía en un silencio sepulcral, el de mi madre, María, una mujer que nunca pronunciaba una palabra. Pero ese silencio se rompió cuando yo tenía diecisiete años: una tarde, mi madre le susurró algo al oído de mi padre, y al día siguiente, él cayó misteriosamente desde el piso treinta de un rascacielos. La policía lo llamó accidente, pero yo sentía una verdad fría y oscura. Cuando confronté a mi madre entre gritos de dolor, ella solo escribió en una nota: "Era su destino", y me mostró una sonrisa torcida, escalofriante, que heló mi sangre y me hizo odiarla. Cinco años después, cuando Roberto, mi prometido, trajo amor y esperanza a mi vida, la pesadilla se repitió: en la cena de compromiso, mi madre le susurró, y él cambió, sus ojos se vaciaron. Un periódico local expuso nuestra tragedia, y mi madre, para protegerme, dejó una nota prometiendo revelar la verdad en Alborada, el pueblo de mis ancestros. Pero antes de partir, su voz me alcanzó por teléfono, rota por el pánico: "Él... me encontró... El abuelo...". Y luego, un golpe seco. Al mismo tiempo, Roberto, mi amado Roberto, cayó desde el tejado de su oficina, sumiéndose en coma. Todos me tildaron de loca, de conspiranoica, pero yo sabía. No era una maldición, sino una advertencia, una verdad oculta que mi madre intentó desvelar, y que ahora yo estaba decidida a encontrar. Sola, conduje hacia Alborada, el corazón lleno de la promesa de vengar a mi familia y de desenmascarar al "abuelo" que, según mi madre, controlaba la vida y la muerte.

Quizás también le guste

Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado

Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado

SoulCharger
5.0

El día de mi boda, mi prometido me dejó plantada en el altar frente a trescientos invitados para huir con la que juraba era mi mejor amiga. Sumida en la humillación absoluta y bajo una lluvia torrencial, me topé con Ethan Vance, el heredero lisiado y repudiado de la ciudad, y en un arranque de locura le propuse matrimonio allí mismo para salvar mi dignidad. Tras firmar el acta, Ethan me confesó con una sonrisa amarga que estaba en la ruina y que ahora yo compartía su deuda de cien millones de dólares. Pasé de ser una novia traicionada a ser la esposa de un hombre que el mundo despreciaba, trabajando día y noche en una multinacional para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, mientras mis colegas se burlaban de mi ""marido inútil"". Sin embargo, empecé a notar detalles perturbadores: la fuerza sobrenatural de sus brazos, el brillo peligroso en su mirada y cómo los empresarios más poderosos del país palidecían al escuchar su nombre. ¿Por qué el hombre que juró ser mi carga parecía ser el único capaz de destruir a mis enemigos con un solo movimiento desde su silla de ruedas? La verdad estalló la noche en que, tras ser secuestrada por mi ex, vi a mi marido ""paralítico"" ponerse en pie y caminar con la elegancia de un depredador para masacrar a mis captores. Mi esposo no era un lisiado en la ruina; era el Director Sombrío de la empresa donde yo trabajaba y el hombre más rico del país. Su mayor mentira no era su fortuna, sino que siempre pudo caminar.

Cicatrices de traición: La heredera que intentaron borrar

Cicatrices de traición: La heredera que intentaron borrar

Elfreda Allaway
5.0

Mi esposo, un respetado capitán de policía, paralizó el tráfico de la ciudad con un retén falso solo para encontrarme. Llevaba tres días desaparecida, huyendo de su frialdad. No me pidió perdón. Me confiscó la identificación, me arrastró a su camioneta y me encerró en nuestra casa. Esa noche, intentó embarazarme a la fuerza, alegando que un bebé "arreglaría nuestros problemas". Pero minutos después, pegada a la puerta, escuché su voz. No el tono duro que usaba conmigo, sino uno lleno de devoción y súplica: "Tranquila... sé que duele. Mañana iré a verte, lo prometo". Le hablaba a un contacto guardado como "A". Al día siguiente, descubrí la verdad. "A" era Azahar, su hermanastra. Encontré fotos antiguas: él sosteniendo su mano en el hospital con una reverencia enfermiza, miradas de "almas gemelas" y mensajes ocultos. Comprendí con horror que yo nunca fui su esposa; solo fui la coartada "normal" para ocultar su obsesión incestuosa por ella. Esa noche, teníamos una cena familiar importante. Me presenté vestida de negro riguroso, como una viuda llorando a su muerto. Balanza, intentando mantener la fachada, anunció sonriente a todos: "Daga y yo tenemos noticias. Estamos intentando tener un bebé". Dejé caer los cubiertos sobre la porcelana. El estruendo silenció el restaurante. Lo miré a los ojos, sosteniendo mi copa de agua con una calma letal. "¿Ah, sí?", pregunté para que todos escucharan. "¿O solo estás buscando un vientre de alquiler mientras consuelas a tu hermanastra por mensaje bajo la mesa?"

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
El Amor Ciego de Una Ciega El Amor Ciego de Una Ciega Kara-lynn Reagan Romance
“El chirrido de los neumáticos fue el último sonido claro que escuché antes de que el mundo se volviera un caos y la oscuridad me envolviera. Me recuperé del accidente, pero con una venda cubriendo lo que quedaba de mi vista, y Mateo, mi novio, juró ser mis ojos y mi protector. Él prometió amarme y cuidarme, convertir cada día en un testimonio de su devoción después de que yo le salvé la vida. Pero el día de mi milagrosa recuperación visual, la sorpresa que quería darle se convirtió en el descubrimiento más cruel. Encontré a Mateo, al hombre que me juró amor eterno, en nuestro propio sofá, en los brazos de Camila, su asistente. Su voz, melosa y arrogante, resonó como un puñetazo: "Mateo, cariño, creo que tu cieguita ha vuelto a casa". Entonces, el golpe final: "¿Y ahora qué? ¿Vas a seguir jugando al enfermero con ella? Ya me tienes a mí. Además, ¿qué vas a hacer cuando se entere de que estoy embarazada?". Embarazada. No solo ella, sino también yo. ¿Cómo pude ser tan ciega, tan ingenua? En ese momento, mi visión no solo regresó, sino que la realidad se presentó con una claridad brutal. Mi mundo se derrumbó con la misma fuerza con la que el auto me golpeó. Me fui, pero no para huir, sino para armar mi venganza.”
1

Introducción

04/07/2025

2

Capítulo 1

04/07/2025

3

Capítulo 2

04/07/2025

4

Capítulo 3

04/07/2025

5

Capítulo 4

04/07/2025

6

Capítulo 5

04/07/2025

7

Capítulo 6

04/07/2025

8

Capítulo 7

04/07/2025

9

Capítulo 8

04/07/2025

10

Capítulo 9

04/07/2025

11

Capítulo 10

04/07/2025