Cenote de Traición y Dolor

Cenote de Traición y Dolor

Arthur Lane

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El sol de Yucatán caía pesado, y yo, Ricardo Ramírez, el supuesto "mantenido" de mi esposa, Isabella, llevaba a mi hermana Sofía a nuestra hacienda, buscando un respiro antes de sus exámenes finales. Pero en lugar de paz, encontramos un infierno: Mateo Gómez, el flamante asistente de Isabella y su amante, nos bloqueó el camino, exhibiendo con descaro mi camioneta de empresa, ahora suya, "regalo de la patrona". La humillación era pública y brutal, un recordatorio de mi papel invisible en el imperio que yo construí. La burla se transformó en terror cuando "El Rojo", uno de los secuaces de Mateo, arrastró a Sofía de mi camioneta, y Mateo, con una crueldad que helaba la sangre, la empujó deliberadamente al cenote, ese sagrado ojo de agua, dejándola ahogarse ante mis propios ojos. Mi mente gritaba: "¿Cómo podía Isabella permitir tal monstruosidad? ¿Cómo pudo la mujer con la que compartí mi vida conspirar para humillarme y dañar a mi hermana, todo por mantener una farsa de poder y apariencias?". La traición era absoluta, la injusticia incomprensible. Pero en ese instante, el hombre que Isabella había intentado borrar, "El Halcón", el cerebro y músculo detrás de todo, resurgió de las sombras. El retiro espiritual terminó, la venganza apenas comenzaba.

Introducción

El sol de Yucatán caía pesado, y yo, Ricardo Ramírez, el supuesto "mantenido" de mi esposa, Isabella, llevaba a mi hermana Sofía a nuestra hacienda, buscando un respiro antes de sus exámenes finales.

Pero en lugar de paz, encontramos un infierno: Mateo Gómez, el flamante asistente de Isabella y su amante, nos bloqueó el camino, exhibiendo con descaro mi camioneta de empresa, ahora suya, "regalo de la patrona". La humillación era pública y brutal, un recordatorio de mi papel invisible en el imperio que yo construí.

La burla se transformó en terror cuando "El Rojo", uno de los secuaces de Mateo, arrastró a Sofía de mi camioneta, y Mateo, con una crueldad que helaba la sangre, la empujó deliberadamente al cenote, ese sagrado ojo de agua, dejándola ahogarse ante mis propios ojos.

Mi mente gritaba: "¿Cómo podía Isabella permitir tal monstruosidad? ¿Cómo pudo la mujer con la que compartí mi vida conspirar para humillarme y dañar a mi hermana, todo por mantener una farsa de poder y apariencias?". La traición era absoluta, la injusticia incomprensible.

Pero en ese instante, el hombre que Isabella había intentado borrar, "El Halcón", el cerebro y músculo detrás de todo, resurgió de las sombras. El retiro espiritual terminó, la venganza apenas comenzaba.

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EXTRACTO DEL LIBRO. "Quítate la ropa, Shilah. Si tengo que decirlo de nuevo, será con un látigo en la espalda", sus frías palabras llegaron a sus oídos, provocando que le recorriera un escalofrío por la espalda. La chica sostuvo su vestido con fuerza contra su pecho, sin querer soltarlo. "Soy virgen, mi rey " su voz era demasiado débil para decir con claridad las palabras, que apenas se escucharon. "Y tú eres mi esposa. No lo olvides. Te pertenezco desde ahora y para siempre. Y también puedo optar por poner fin a tu vida si así lo quieres. Ahora, por última vez, quítate la ropa". * * Shilah era una joven que provenía de los hombres lobo, también conocidos como los pumas. Creció en una de las manadas más fuertes, pero desafortunadamente, no tenía habilidades de lobo. Ella era la única de su manada que era un lobo impotente y, como resultado, su familia y otros siempre la intimidaban. Pero, ¿qué sucede cuando Shilah cae en manos del frío Alfa Dakota, el Alfa de todos los demás Alfas? También era el superior y líder de los chupadores de sangre, también conocidos como vampiros. La pobre Shilah había ofendido al rey Alfa al desobedecer sus órdenes y, como resultado, este decidió asegurarse de que ella nunca disfrutara de la compañía de los suyos al tomarla como su cuarta esposa. Sí, cuarta. El rey Dakota se había casado con tres esposas en busca de un heredero, pero había sido difícil ya que solo dieron a luz niñas: ¿Era una maldición de la diosa de la una? Era un rey lleno de heridas, demasiado frío y despiadado. Shilah sabía que su vida estaría condenada si tenía que estar en sus brazos. Tanbíen tenía que lidiar con sus otras esposas aparte de él. Ella fue tratada como la peor de todas, ¿qué pasaría cuando Shilah resulta ser algo más? ¿Algo que nunca vieron?

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