4.9
calificaciones
8.1K
Vistas
20
Capítulo

Bella y Felipe dos almas que tuvieron la fortuna de encontrarse y de vivir un amor tan intenso que ni el tiempo pudo borrar, y aunque el pasado separó sus caminos, el destino ahora los volvió a unir para volverlos uno solo.

Capítulo 1 01

A mi alrededor solo se podían escuchar risas, palabras de felicitación y el increíble discurso lleno de orgullo que leían mis padres porque su hija menor, en medio de muchas dificultades al fin se había graduado y podía asistir a uno de los institutos de artes escénicas más importantes ubicado en Londres.

Bernard: Bella ¿Qué tienes hija?, tu deberías estar feliz, pero no has dicho nada [la abraza preocupado] - como si en verdad no supiera lo que me pasa -

Bella: no es eso papá [sonríe] es solo que estoy un poco cansada y tengo que viajar mañana temprano [bosteza] - a ver si así termina todo esto de una buena vez y me dejan en paz -

Alice: hija [sonríe] no te preocupes por eso [la abraza] nosotros ya arreglamos todo para que tú puedas viajar cómoda en la primera clase [sonríe] – otra vez quieren arreglar todo con dinero, no es que me moleste que me compren unos pasajes en primera clase, lo que si me disgusta es que ellos todo lo quieren solucionar con dinero -

Bella: gracias mamá [corresponde al abrazo] así prefiero ir a dormir un poco, esta celebración se prolongó demasiado [bosteza y se retira] - al fin podre irme-

|En Londres - Inglaterra|

De nuevo estábamos cenando todos en familia o mejor dicho discutiendo, no puedo creer que mis padres invirtieron el poco dinero que nos quedaba en la inscripción del instituto de artes escénicas y sin preguntarme.

Roberto: hijo ya deja esa cara, nosotros queremos lo mejor para ti, además tu nos habías dicho que tu sueño era estudiar en ese instituto [sonríe] - claro y de paso nos quedamos más pobres de lo que estamos-

Felipe: si papá pero eso no significa que ustedes tengan que quedarse sin nada por pagarlo, yo podía trabajar un tiempo y empezar a ahorrar dinero para poder entrar al instituto en algunos años – claro ahora este plan está igual de arruinado que nosotros-

Roberto: de ninguna manera Felipe, además primero están tus estudios [serio] - que terco es, no entiende que nos quedamos sin dinero-

Felipe: está bien papá, ahora me voy a descansar porque mañana tengo que mudarme a ese instituto y eso me llevará tiempo [serio y aburrido]

|De vuelta en Brasil|

El olor de panqueques recién horneados y café indica el inicio de un nuevo día, a juzgar por el olor proveniente de la cocina puedo adivinar que es mi padre quien cocina; me adentro al baño y tomo una buena ducha antes de tomar del armario una sudadera para estar cómoda durante el viaje que me espera; por último tomo mi bolsa y mi equipaje.

Bella: los voy a extrañar mucho [triste] - sí que me harán falta los bailes de papa con panqueques en la mano y mama gritando por toda la casa-

Helena: nosotros también hermanita, pero tienes que ir a cumplir tu sueño [sonríe] no olvides escribirme [la abraza] -como siempre preocupada por mí, a veces me pregunto qué haría si en verdad me pasara algo-

Alice: ya es hora de partir hija, cuando llegues llámanos por favor [triste] – esto si fue raro, pensé que estaría gritando por mí-

Bernard: adiós hija mía, te visitaremos muy pronto [sonríe] – mi papa no cambia, solo le faltó ponerse a llorar-

Después de varias horas de viaje y de hacer algunas escalas llegue sana y salva, ahora a buscar el instituto, pero no tengas miedo, deseaste esto por mucho tiempo así que se valiente.

|Mientras tanto en el Instituto de Artes Escénicas|

Felipe: adiós mamá, adiós papá los voy a extrañar cuando me den permiso de salir los iré a visitar [sonríe] - yo no debería estar aquí, pero la terquedad de mis padres es imposible-

Roberto: adiós hijo, nosotros te estaremos esperando para cuando puedas ir a visitarnos [sonríe] – solo espero que no sigan invirtiendo mal el dinero-

Lucia: hijo te voy a extrañar, por favor llámanos seguido [triste] - a ella sí que me duele dejarla sola-

Felipe: lo haré mamá no te preocupes [le da un beso]

Ahora solo tengo que buscar el cuarto número diez y aquí esta; eso sí que fue rápido y raro, aquí dice que me toca compartirlo con dos chicas, Bella Welton y Mia Kuts, pensé que me tocaría con puros hombres, en fin así es el mundo en estos días.

Felipe: buenos días, tú debes ser una de mis compañeras de cuarto [sonríe] me da gusto conocerte [descarga su equipaje]

Bella: hola, seguro tú debes ser Felipe, leí tu nombre en el papel de la entrada [sonríe amigablemente] – me gusta, un nuevo amigo para mi lista-

Felipe: hola, soy Felipe Castillo, un gusto en conocerte [sonríe amablemente] – no me puedo quejar es una chica hermosa, parece que mi corazón también se dio cuenta porque acaba de acelerar su ritmo-

Bella: un gusto, soy Bella Welton [sonríe] cualquier cosa que necesites no dudes en decírmelo –no puedo evitar ser amable -

Felipe: - entonces ahora los nombres hacen juego con la persona- tú no eres de acá verdad, tu acento es diferente pero lindo [sonríe nervioso] – me tengo que calmar definitivamente-

Bella: tienes razón, soy de Brasil pero mi sueño era estudiar en este instituto, menos mal mis papás no tuvieron problema en pagarme una escuela lejos de ellos [sonríe] – no es por nada pero pensé que mama se podría a gritar por todos lados-

Que bien, chica linda y con mucho dinero, eso explica que sus papas no tuvieran problemas para pagar la escuela, mejor me alejo antes de perder la dignidad con alguien que jamás se fijaría en un muerto de hambre como yo.

Bella: ¿qué pasó? ¿Porque te quedaste callado tan de repente? [Preocupada] – no sé porque creo que metí la pata-

Bella: perdón, es que estoy algo cansado [sonríe amablemente] – espero que no haya dado cuenta de nada-

Mia: hola a todo el mundo, llego la alegría de este cuarto soy Mia y desde ya pueden considerarme su amiga [sonríe emocionada] – vaya cuanta tensión existe en este lugar-

Bella: hola yo soy Bella y él es Felipe, de verdad que va a ser un placer compartir este cuarto contigo [sonríe] – me encanta esta chica, hace mucho no tenía una buena amiga-

En eso Felipe se quedó mirando como bobo a Bella pues su sonrisa lo tenía cautivado.

Bella: bueno los dejo, tengo que llamar a mi casa [sonríe mientras sale de la habitación] – no sé porque olvide llamar a mis padres-

Mia: deja de mirarla así o se va a dar cuenta que estás loco por ella [sonríe] – chicos, siempre tan tontos-

Felipé: ¿qué? jajaja de que hablas [nervioso] – bien, debo aprender a disimular mejor-

Mia: que deberías dejar de verla como perro de la calle y decirle que te gusta no lo crees [sonríe] – insisto los chicos son muy tontos-

Felipe: no me gusta o bueno si pero hace rato me di cuenta que ella tiene mucho dinero y es obvio que no se va a fijar en un muerto de hambre como yo [triste y desanimado] – a veces la verdad lastima no creen-

Mia: y porque no, el dinero no importa, lo que vale son los detalles, si te gusta no la dejes ir [sonríe amigablemente] – este ocupa el primer lugar en las olimpiadas de tontos-

Después de hablar con Mia, Felipe se quedó pensativo y se dio cuenta que ella tenía razón así que decidió conquistar a su amada y su corazón de una manera muy especial.

Seguir leyendo

Otros libros de Diana Grijalba

Ver más

Quizás también le guste

Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado

Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado

SoulCharger
5.0

El día de mi boda, mi prometido me dejó plantada en el altar frente a trescientos invitados para huir con la que juraba era mi mejor amiga. Sumida en la humillación absoluta y bajo una lluvia torrencial, me topé con Ethan Vance, el heredero lisiado y repudiado de la ciudad, y en un arranque de locura le propuse matrimonio allí mismo para salvar mi dignidad. Tras firmar el acta, Ethan me confesó con una sonrisa amarga que estaba en la ruina y que ahora yo compartía su deuda de cien millones de dólares. Pasé de ser una novia traicionada a ser la esposa de un hombre que el mundo despreciaba, trabajando día y noche en una multinacional para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, mientras mis colegas se burlaban de mi ""marido inútil"". Sin embargo, empecé a notar detalles perturbadores: la fuerza sobrenatural de sus brazos, el brillo peligroso en su mirada y cómo los empresarios más poderosos del país palidecían al escuchar su nombre. ¿Por qué el hombre que juró ser mi carga parecía ser el único capaz de destruir a mis enemigos con un solo movimiento desde su silla de ruedas? La verdad estalló la noche en que, tras ser secuestrada por mi ex, vi a mi marido ""paralítico"" ponerse en pie y caminar con la elegancia de un depredador para masacrar a mis captores. Mi esposo no era un lisiado en la ruina; era el Director Sombrío de la empresa donde yo trabajaba y el hombre más rico del país. Su mayor mentira no era su fortuna, sino que siempre pudo caminar.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro