DEUDA DE SANGRE: UNA PASIÓN CON EL MAFIOSO

DEUDA DE SANGRE: UNA PASIÓN CON EL MAFIOSO

Camila Ceballos

5.0
calificaciones
2.8K
Vistas
82
Capítulo

Dos años después de la noche que le arrebató todo, Vittorio Marchetti, heredero de una de las familias mafiosas más temidas de Nueva York, ha aprendido a convertir el dolor en cálculo y la venganza en arte. La sangre derramada en aquella alfombra blanca sigue siendo su única brújula. Y cuando el nombre de los Valverde vuelve a cruzarse en su camino, sabe que ha llegado la hora de cobrar la deuda. En una casa modesta de Queens, Aria Valverde descubre que la fortuna tiene una forma cruel de ajustarse. Su familia está arruinada, su padre quebrado por un pacto que jamás debió firmar... y su destino sellado con una llamada que la convierte en la "garantía" de una deuda imposible de pagar. Arrastrada a la mansión Marchetti, Aria no imagina que detrás del hombre que exige su sumisión hay una herida tan profunda como la suya. Vittorio ve en ella el instrumento perfecto para su venganza; Aria ve en él al monstruo que destruyó su vida. Pero entre amenazas, silencios y miradas que queman, el odio empieza a torcerse hacia algo más oscuro, más peligroso: un deseo que podría destruirlos a ambos. En un mundo donde las palabras valen más que la ley y el amor se confunde con poder, la pasión será la deuda más cara que jamás hayan tenido que pagar.

Capítulo 1 💭EL SUEÑO QUE NO OLVIDA💭

Vittorio Marchetti abrió los ojos antes de que el sueño terminara de disolverse. La vio otra vez: tendida sobre la alfombra, el vestido blanco transformado en un mapa de sangre, los labios entreabiertos como si buscara un nombre que ya no podía pronunciar. Los disparos y la música de la fiesta se mezclaban en su memoria como dos agujas que giraban en direcciones opuestas. Dos años no habían bastado para borrar el sonido.

Se incorporó con la bata golpeándole los hombros. El reloj marcó las tres y catorce. Había esperado, se había contenido, había convertido la furia en cálculo; pero el sueño le recordó que la paciencia también se convierte en veneno si se prolonga demasiado. Era hora de cobrar.

-Luca -dijo con la voz baja y precisa que usaba siempre-. Reúne los expedientes de Isabella. Revisa todo lo relacionado con los Valverde. Convoca a los de confianza.

Luca Romano, impecable y silencioso, asintió y salió. Sabía que cuando Vittorio pronunciaba ciertas palabras una maquinaria se ponía en marcha cuya única función era cerrar círculos.

---

En una casa mucho más modesta de Queens, Alonso Valverde apenas respiró cuando escuchó la llamada. La línea sonó corta pero letal: la voz de Vittorio no era una voz, era una ley. Colgó con la mandíbula apretada y miró a su mujer, Helena, que no pudo articular sonido alguno, solo abrazó con fuerza a Sofía, la menor, dormida e inconsciente de las decisiones que iban a robarle la adolescencia.

-¿Qué dijo? -preguntó Aria todavía con la garganta pesada por el sueño.

Alonso miró a su hija como si tuviera que venderla con la mirada primero, para saber si era posible aún arrepentirse. Sus manos temblaban.

-Dijo... dijo que sabemos cuál es nuestra deuda -tartamudeó-. Quiere que... que ofrezcamos algo que no sea dinero. Ha puesto condiciones.

Helena soltó un sollozo ahogado y se cubrió la cara. Aria apartó la mirada, tratando de que el pánico no la atravesara.

-No -fue lo único que dijo Aria, la palabra salió como una orden de sí misma-. No voy a ir.

Alonso se plantó en medio del pasillo, como si quisiera parar el aire.

-Aria, no entiendes -dijo la voz del padre con aspereza contenida-. Si nos negamos, nos aplastará. Él no es hombre de segundas oportunidades.

-Entonces nos defendemos -replicó Aria-. Llamamos a abogados, a la policía. No voy a ser moneda de cambio.

Helena la miró con los ojos enrojecidos.

-¿Y crees que eso salvará a Sofía? ¿Que no vendrá a buscarnos? -la madre suplicó, la voz rota-. Alonso ya habló con los bancos, las facturas; no tenemos donde escondernos.

Las palabras quedaron suspendidas cuando el teléfono volvió a sonar. Alonso lo levantó con manos sudorosas. Era Luca. La llamada no fue larga: un par de frases medidas y la sentencia llegó como una lluvia fría.

-Alonso Valverde -dijo la voz al otro lado-. Usted y su mujer conocen las reglas que gobiernan ciertas transacciones. Hay una solución: entregar a su hija como garantía. Si se niegan, la deuda aumentará. Sufrirán ustedes. Y la niña pequeña... Sofía... ya no tendrá la protección que les queda.

El silencio fue explosivo. Aria sintió cómo la sangre le golpeaba las sienes.

-¿Me está amenazando? -preguntó Alonso, pero su voz carecía de fuerza.

-No es amenaza. Es una advertencia de negocios -contestó Luca con la frialdad de quien ordena y no pide permiso-. Piénsenlo como... una garantía física. Si cumplen, la deuda quedará resuelta. Si no, las consecuencias no serán económicas.

Helena se desplomó en la silla, las manos en la cara. Aria dio un paso hacia Alonso.

-No lo harán -dijo, con la voz cortada-. No me venderán.

Alonso, con la mirada de quien ve caer la casa que levantó, negó con la cabeza.

-No tenemos elección -susurró-. Lo siento, Aria. Lo siento.

La negación de su padre fue más devastadora que un golpe físico. Aria sintió que el mundo se le despegaba del suelo. La rabia se le anudó en la garganta y quiso gritar, romper la ventana, culparlos, abandonarlos. Pero la amenaza ya lo había dicho todo: la vida de su hermana pendía de su silencio.

-¿Sofía? -susurró, y la culpabilidad la atravesó como un frío.

Helena, entre sollozos, se acercó y tomó las manos de Aria.

-Lo hacemos por ella -murmuró-. Por la familia.

Aria se retrotrajo como si la tocaran con fuego. No era una decisión que eligiera; era una condena que la convertía en mercancía. Al final, cuando las palabras se agotaron, cuando todo el mundo yacía en una nube de inevitabilidad, lo único que pudo hacer fue vestirse en silencio.

---

El coche que las trasladó a Long Island tenía lunas tintadas. Aria observó la ciudad que se deslizaba, intentando memorizar cada fachada, cada farola, como si pudiese retener su vida en una postal. Sofía dormía en el asiento trasero, ajena al plan que sus padres habían negociado para "protegerla".

Al llegar a la mansión Marchetti, el portón se abrió como si conociera su carga. El hall respiraba un silencio calculado; la decoración, un equilibrio entre arte y autoridad. Vittorio la esperaba en el centro, impecable, la corbata anudada con el nudo perfecto, los ojos tan oscuros que parecían absorber la luz.

-Aria Valverde -dijo Vittorio con esa voz que siempre parecía medir las cosas en escalas de justicia y peligro-. Gracias por venir.

Ella sostuvo la mirada. La humillación era una presencia palpable, pero más potente aún era la rabia, una llama que se negaba a extinguirse.

-No vine por mi voluntad -dijo-. Esto es una barbaridad. Mis padres... ustedes no tienen derecho.

Vittorio inclinó la barbilla como quien agradece una observación.

-Los derechos son un lujo para los que pueden pagarlos -replicó-. Aquí, lo que cuenta es la palabra. Y la palabra de mi familia pesa.

Aria sintió un escalofrío que nada tenía que ver con el frío de la noche. Su respuesta fue más feroz que cualquier súplica.

-Usted no sabe lo que es traición -aseguró-. Se aprovecha de los débiles.

La reacción de Vittorio fue apenas una sombra que se desplazó sobre sus rasgos: una sonrisa corta y sin calidez.

-No he venido a explicar sentimientos, señorita Valverde. He venido a equilibrar una balanza. Su familia dejó una deuda y la deuda exige pago.

Aria respiró con violencia, como quien intenta contener un animal enjaulado.

-No soy la culpable de nada -dijo-. No fui la que traicionó a nadie.

-Tal vez -admitió Vittorio-. Pero yo no busco culpables, busco garantías.

En la boca de ese hombre la palabra parecía un cuchillo. Aria se dio cuenta de que no había apelación posible; la amenaza que había vibrado en la llamada se asentaba ahora en la habitación, tangible y pura.

-¿Y Sofía? -susurró-. ¿Qué le pasará?

Vittorio la examinó un instante más. Su mirada fue fría, casi profesional.

-Mientras su familia cumpla lo pactado, su hermana estará segura. En caso contrario, no prometo protegerla.

El silencio se hizo absoluto. Aria pudo oír el latido de su propio corazón, como si fuera el único sonido humano en la casa. No había golpes ni gritos, sólo la amortajada sentencia de un trato sellado por miedo.

Ella sintió que algo dentro de ella se rompía y, a la vez, empezaba a abrirse. La humillación y la rabia se entrelazaron formando una especie de claridad: si la iban a convertir en prisionera para proteger a su hermana, lo haría con la frente en alto. Si debía ser un peón, sería un peón que no se rendiría por completo.

-Si van a usarme como garantía -dijo con voz controlada-, no se equivoquen: no soy indefensa.

Vittorio, por primera vez, sonrió de una manera que no era sólo oscuridad. Había en esa sonrisa una promesa de tormento calculado y, en el fondo, un interés apenas velado.

-Perfecto -contestó-. Entonces sabremos entretenernos.

---

Más tarde, mientras Aria era conducida a la habitación que sería su prisión temporal, pensó en Sofía dormida, en la casa y en los ojos de su madre que parecían más viejos de repente. No podía perdonarlos ahora, ni quizás nunca. Pero en aquella noche en la que la ciudad seguía girando indiferente, supo que su vida entraba en otro tipo de cuenta: una que exigía aguante, astucia y una fría capacidad de sobrevivir.

Y en una sala apartada de la mansión, Vittorio volvió a estudiar la fotografía de Isabella, con los dedos temblorosos de alguien que ha esperado demasiado para vengarse. Dos años de espera habían terminado en una llamada y una entrega; la rueda se había puesto en movimiento.

El juego había comenzado.

---

Seguir leyendo

Otros libros de Camila Ceballos

Ver más

Quizás también le guste

Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado

Abandonada en el altar, me casé con un falso lisiado

SoulCharger
5.0

El día de mi boda, mi prometido me dejó plantada en el altar frente a trescientos invitados para huir con la que juraba era mi mejor amiga. Sumida en la humillación absoluta y bajo una lluvia torrencial, me topé con Ethan Vance, el heredero lisiado y repudiado de la ciudad, y en un arranque de locura le propuse matrimonio allí mismo para salvar mi dignidad. Tras firmar el acta, Ethan me confesó con una sonrisa amarga que estaba en la ruina y que ahora yo compartía su deuda de cien millones de dólares. Pasé de ser una novia traicionada a ser la esposa de un hombre que el mundo despreciaba, trabajando día y noche en una multinacional para evitar que nos quitaran lo poco que nos quedaba, mientras mis colegas se burlaban de mi ""marido inútil"". Sin embargo, empecé a notar detalles perturbadores: la fuerza sobrenatural de sus brazos, el brillo peligroso en su mirada y cómo los empresarios más poderosos del país palidecían al escuchar su nombre. ¿Por qué el hombre que juró ser mi carga parecía ser el único capaz de destruir a mis enemigos con un solo movimiento desde su silla de ruedas? La verdad estalló la noche en que, tras ser secuestrada por mi ex, vi a mi marido ""paralítico"" ponerse en pie y caminar con la elegancia de un depredador para masacrar a mis captores. Mi esposo no era un lisiado en la ruina; era el Director Sombrío de la empresa donde yo trabajaba y el hombre más rico del país. Su mayor mentira no era su fortuna, sino que siempre pudo caminar.

La Esposa que no Amo: Una madre para mi hijo

La Esposa que no Amo: Una madre para mi hijo

Lyn.
5.0

-¿Aceptas a esta mujer como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe? -Sí. Tras la afirmación, se inclinó hacia ella, su rostro a centímetros del suyo retiró el velo, quedando expuesto el rostro de Chiara. Mientras tocaba suavemente su mejilla, su mirada recorrió su rostro y luego su cuerpo, como si estuviera evaluándola. Luego, se inclinó aún más, su aliento cálido en su oído. Ella se puso muy nerviosa, esperando el beso que recibiría de su, ahora, esposo. Pero este parecía antes querer decirle algo. -Solo para que quede claro-susurró con una voz baja, pero cargada de una frialdad cortante, estremeciendo completamente el cuerpo de Chiara por la sorpresa de esa voz fría-eres completamente insignificante para mí. Ella cerró los ojos por un momento, asimilando sus palabras. Cuando los abrió de nuevo, las lágrimas salían de sus ojos, buscando algo en el rostro de su esposo, pero solo había una expresión fría y aquella mirada dura que él le daba. -Yo...-Se había quedado sin hablar, recibiendo aquellas palabras carentes de todo en lugar del beso-. ¿Qué se supone que significa eso? -había hecho todo lo posible porque las palabras salieran claras de su boca. -Ya estamos casados, eso fue lo que se me pidió. Tú tienes un esposo y yo sigo a cargo de mi empresa. -Las palabras resonaron en la iglesia como un eco de hielo. La novia estaba paralizada por la humillación mientras él se alejaba de ella con determinación. Pero justo cuando parecía que la ceremonia seguiría su curso, la puerta de la iglesia se abrió de golpe cuando Davide solo se había alejado unos metros de la novia.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
DEUDA DE SANGRE: UNA PASIÓN CON EL MAFIOSO
1

Capítulo 1 💭EL SUEÑO QUE NO OLVIDA💭

17/11/2025

2

Capítulo 2 ⚔️LA DEUDA VIVIENTE⚔️

17/11/2025

3

Capítulo 3 😡LA IRA DE MARCHETTI😡

17/11/2025

4

Capítulo 4 👑LA PRISIÓN DE CRISTAL👑

17/11/2025

5

Capítulo 5 🔗CADENAS DE ORGULLO🔗

17/11/2025

6

Capítulo 6 👰🏼MATRIMONIO A LA FUERZA👰🏼

17/11/2025

7

Capítulo 7 💐 FIESTA DE COMPROMISO PARTE: 1💐

17/11/2025

8

Capítulo 8 💐 FIESTA DE COMPROMISO PARTE: 2💐

17/11/2025

9

Capítulo 9 🥴 ARIA RESISTE 🥴

17/11/2025

10

Capítulo 10 🍷VINO Y DESAFÍO🍷

17/11/2025

11

Capítulo 11 👁️VIGILANCIA SILENCIOSA👁️

17/11/2025

12

Capítulo 12 ✦ LA CONFESIÓN EN LA JAULA DORADA ✦

17/11/2025

13

Capítulo 13 ⚔️SEDUCCIÓN Y TRAMPAS⚔️

18/11/2025

14

Capítulo 14 🍯LA MIEL DE LA MENTIRA🍯

18/11/2025

15

Capítulo 15 🍷RESTAURANTE LE SERPENTI - BAJO RESERVA DE LOS MARCHETTI🍷

19/11/2025

16

Capítulo 16 🔥EL ECO DEL BESO PROHIBIDO 🔥

20/11/2025

17

Capítulo 17 🔥 CICATRICES QUE ARDEN 🔥

21/11/2025

18

Capítulo 18 😏JUEGO DOBLE DE SEDUCCIÓN😏

22/11/2025

19

Capítulo 19 👗LA SALIDA INESPERADA: ROPA, JOYAS Y DESEO CARNAL💍

22/11/2025

20

Capítulo 20 🖤LAS SOMBRAS TAMBIÉN ELIGEN🖤

25/11/2025

21

Capítulo 21 🤡EL SENADOR VEGA Y EL RIDÍCULO DE RAQUEL🤡

26/11/2025

22

Capítulo 22 💨EL AIRE SE PARTE EN DOS💨

27/11/2025

23

Capítulo 23 ❤️‍🔥ENTRE EL PASADO QUE LLAMA Y EL HOMBRE QUE LA RECLAMA❤️‍🔥

27/11/2025

24

Capítulo 24 ✨EL RESPALDO Y LA TRAICIÓN DE GINNA✨

28/11/2025

25

Capítulo 25 ❤️‍🔥EL DEMONIO MARCHETTI❤️‍🔥

28/11/2025

26

Capítulo 26 🤔¿QUIEN ES ISABELLA 🤔

29/11/2025

27

Capítulo 27 🤫SECUESTRO SILENCIOSO🤫

02/12/2025

28

Capítulo 28 🔥EL SUFRIMIENTO AUMENTA PARA ARIA🔥

04/12/2025

29

Capítulo 29 🔥¿LA NOCHE DEL PLACER O EL FANTASMA VUELVE🔥

06/12/2025

30

Capítulo 30 ❤️‍🔥PODER Y SEXO❤️‍🔥

06/12/2025

31

Capítulo 31 🔥 PENSAMIENTOS Y LUJURIA🔥

07/12/2025

32

Capítulo 32 🔥LLAMAS EN LA SERPIENTE AZUL🔥

09/12/2025

33

Capítulo 33 🔥ENEMIGOS Y VERDADES🔥

09/12/2025

34

Capítulo 34 😏LA TENTACIÓN TIENE NOMBRE😏

11/12/2025

35

Capítulo 35 BAJO LOS OJOS DE LA MAFIA👁️

11/12/2025

36

Capítulo 36 🫷🏼SECUESTRO DE AMOR🫸🏼

13/12/2025

37

Capítulo 37 🥹DUELE LO QUE YA NO ESTÁ🥹

16/12/2025

38

Capítulo 38 😶‍🌫️CARA A CARA CON EL ENEMIGO😶‍🌫️

17/12/2025

39

Capítulo 39 💐LAS FLORES DEL JARDÍN💐

18/12/2025

40

Capítulo 40 😶‍🌫️¿ISABELLA VOLVIÓ 😶‍🌫️

19/12/2025