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Mi esposo, Braulio, se suponía que era el amor de mi vida, el hombre que prometió protegerme para siempre. En lugar de eso, fue quien más me destrozó el corazón.
Me obligó a firmar los papeles del divorcio, acusándome de espionaje corporativo y de sabotear proyectos de la empresa. Todo esto mientras su primer amor, Helena, quien supuestamente estaba muerta, reaparecía embarazada de su hijo.
Mi familia ya no estaba, mi madre me había desheredado y mi padre murió mientras yo trabajaba hasta tarde, una decisión de la que me arrepentiría por siempre. Me estaba muriendo, sufría un cáncer en etapa terminal, y él ni siquiera lo sabía, o no le importaba. Estaba demasiado ocupado con Helena, quien era alérgica a las flores que yo cuidaba para él, las que él amaba porque Helena las amaba.
Me acusó de tener una aventura con mi hermano adoptivo, Camilo, que también era mi médico, la única persona que de verdad se preocupaba por mí. Me llamó asquerosa, un esqueleto, y me dijo que nadie me amaba.
Tenía tanto miedo de que, si me defendía, perdería hasta el derecho de escuchar su voz por teléfono. Era tan débil, tan patética.
Pero no iba a dejar que ganara.
Firmé los papeles del divorcio, entregándole el Grupo Garza, la empresa que siempre quiso destruir.
Fingí mi muerte, esperando que por fin fuera feliz.
Pero me equivoqué.
Tres años después, regresé como Aurora Morgan, una mujer poderosa con una nueva identidad, lista para hacerle pagar por todo lo que me había hecho.
Capítulo 1
El despacho de abogados del Grupo Garza siempre era frío, el aire denso con el aroma a papel y a una ambición silenciosa. Era un lugar de poder, y se suponía que Elisa Garza era su reina.
—Yo, Elisa Garza, en pleno uso de mis facultades mentales y físicas, declaro por la presente que este es mi último testamento y voluntad.
Su voz era suave, pero resonó en la silenciosa habitación.
Daniela Durán, su principal asesora legal y su amiga más antigua, la observaba con el ceño fruncido por la preocupación. Elisa estaba lejos de tener un cuerpo sano. Estaba frágil, la vida parecía escapársele un poco más cada día.
—Lego todo mi patrimonio, incluyendo todas mis acciones en el Grupo Garza, mis propiedades personales y todos los demás activos, a una sola persona.
El bolígrafo en la mano de Daniela se detuvo. Sabía lo que venía.
—A mi esposo, Braulio Montes.
El nombre quedó suspendido en el aire, un recordatorio de un amor jamás correspondido.
Daniela finalmente rompió el protocolo.
—Elisa, ¿estás segura de esto?
—Estoy segura, Daniela.
—Al menos déjame traerte un poco de agua. O llamar a un doctor. Estás pálida como un fantasma.
Elisa negó con la cabeza, una leve sonrisa en sus labios.
—No, necesito llegar a casa.
—¿Para qué? —suplicó Daniela, con la voz ligeramente quebrada—. Ni siquiera va a estar ahí.
—Tengo que prepararle la cena.
Era un deber que había cumplido cada día de sus cuatro años de matrimonio. Un deber que él jamás había reconocido comiéndose su comida.
Recordó las incontables noches, las cenas perfectamente preparadas enfriándose sobre la mesa, su esperanza desvaneciéndose con el sol poniente.
Una profunda sensación de pérdida se instaló en su pecho, un dolor familiar.
—Nos vemos mañana, Daniela.
Elisa se puso de pie, sus movimientos lentos y deliberados.
Salió de la oficina, su figura delgada y frágil contra las enormes puertas de cristal.
Daniela la vio irse, un pensamiento amargo cruzando su mente. Elisa Garza, la aclamada heredera de Monterrey, ahora no era más que una sombra, aferrada a un hombre que la despreciaba.
El camino a casa fue silencioso. Las luces de la ciudad se difuminaban en largas estelas de color, reflejando las lágrimas que se acumulaban en los ojos de Elisa pero que nunca caían.
Sacó su celular, su pulgar flotando sobre el nombre de él. Presionó el botón de llamar.
Sonó varias veces antes de que contestara.
—¿Qué quieres?
Su voz era tan fría como siempre.
—Braulio —dijo ella, el nombre una suave caricia.
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![EL REGRESO DE ZOE [Libro II]](https://cos-spres.cdreader.com/site-375(new)/0/12867/coverorgin.jpg?v=20240328102540&imageMogr2/format/webp)
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