Sin segundas oportunidades: Adiós, Sr. Rompecorazones
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elazaban, llegando a su punto máximo y terminando f
ojos cerrados, con el rostro casi
o la gran mano que descansaba debajo de su c
s cálidos y húmedos besos del hombre cayeron,
bitación se calentó
ular sobre la mesi
extendiendo su larg
in poder ver con claridad quién llamaba a Vicente antes
elular y se dirig
a suave voz que llamaba "Vicente" lleg
o, reemplazado por la imagen de sus compañeros susurrando, hablando d
y apretado, haciendo que c
secretaria de Vicente y su am
vitaba cuando at
interrumpir su intimi
había una
lado de la línea ocupaba un lugar
urda rel
ua corriendo lle
eron mientras enterraba en silen
inaría el matrimonio de otra persona ni se conve
estía una bata de baño y aún ten
estaba vestida, consultando la
ente abierto, revelando un cuello aún teñido de rosa y las suge
, y su nuez de Adán se movió mientras el dese
s socios a las ocho de esta noche", la fría voz
rio hacía parecer que solo mantenían
mujer, su capacidad para separar el trabajo de los senti
de inexplicable irritación y frialdad: "Organiza
vista, un poco sor
í"
do preguntar impulsivamente si
sus labios, se dio cuenta de que no
a más que una compañera de cama a
a en sus pensamientos, él y
la pantalla de la computadora: "Señor Murphy, esta
le agarró el cabello, oblig
las fueron separadas brusc
a dominante
ada, incapaz de entender por
abía sido tierno y
a vuelto temperamental e impredecible, hu
hombre sobre su esbelto cuello, escurrién
l frío e instintivamente apr
olo avivó el fu
rla verbalmente, no pudo resistirse
que le dio, pero su atención se desvió ráp
midad, ella y Vicente
cias, y él conocía igualm
el cuello, provocando que incl
, él la apartó