Una vez la descartó, pero ahora no puede olvidarla
cia más temprano",
elado un momento. Parecía que las palabras se l
a sido de las que abandonaban un trabajo a medias. Como decidió marcharse, tenía la intención de terminar todas las tareas que
a oficina", respondió el jefe de Recur
tamento y, en cuanto le pasara su trabajo a alguien más, sería libre de irse. Si
uvo un taxi y se dirigió a la firma. Su presenc
nn..
volvis
es llenas de alivio y emoción. Sus expresiones alegres ref
emoción de sus colegas con una suave sonrisa mientras se dir
s asistentes intercambia
sonrisa tranquila
..
old entró de golpe a su oficina en el momento
a que no podría quedarse lejos de ti. En cuanto se ent
ue estás muy desocupado. ¿Quieres que te
os que todo el mundo evitaba, porque eran difíciles, peligrosos y conllevaban grandes responsabil
acia la puerta, el otro le ord
nreír burlonamente
sus obligaciones cuando oyó que alguien saludaba a Jerold. Cuando alzó la
quiere verte e
"Déjame darte un consejo. Si tratas con alguien tan frío como Richard, tienes que mantenerte firme. Deja de ceder ante él
a puerta antes de volver a mirarlo
en señal de negación. "No me atrevería a poner un pie adent
ard seguía siendo un lugar lleno de orden. Los pesados muebles de madera y las estanterías llenas de libros de derecho creaban una atmósfera
e preguntó Brynn, pa
entre las cejas. Después de una semana de ausencia, la joven se veía diferente. La suavidad que antes rodeaba su rostro había de
ard frunció el ceño. "¿Por
nor, seguía siendo una cirugía, por lo que una semana d
uivó sus preguntas y mantuvo su
ía intentado mostrar preocupación, pero ella se negaba a ceder ni un poco. Sí, la boda se había arruinado
ltó con frialdad: "Has estado ausente una sem
rena y el tono constante. "Ya
he apro
laborales, no tienes d
con un tono fuerte que i
fuerza sin decir una palabra más. Luego desvió la mirada, negándose a
olvió a hablar con frialdad. "Hay una
nn repitió cada palabra con s
reció al instante. "¿Ya term
De verdad iba a abandonarlo?
ia, aguantando sus miradas llenas de frialdad y cada palabra cruel que él le dirigía. Sin im
ue nadie de que ella nunca lo abandonaría.
encida de que no firmaré tu renuncia?". La
trarse con la de él. "Cuando termine el traspaso de mi puest
e aproxima. Justo cuando abría la boca para responder, tocaro
l aludido tomó la carpeta más cercana y
se esparcieron por la entrada. Jerold desapareció al inst
iendo el control. Incluso los días en que estaba irritado, lo más que hacía
ra. "En cuanto a las acciones que tengo en la empresa, pu
ancia entre ellos. Su altura proyectaba una imponente sombra sobre ella. Un destello gélido brilló en sus ojos, cargado de