CIEGO AMOR

CIEGO AMOR

yoany

5.0
calificaciones
8K
Vistas
33
Capítulo

El amor es siempre paciente y amable, nunca es jactancioso , ni presumido no es egoista ni rudo, no ofende ni rencoroso, el amor no se deleita con los pecados de otros, siempre esta dispuesto a perdonar, a disculpar, a confiar y a soportar las pruebas dificiles . -Señora Jee, Lamento informarle que tiene Cáncer de Pulmón.

Protagonista

: Kun Sathit y Jeerawat

CIEGO AMOR Capítulo 1 1

En estos momentos me encuentro en el hospital Geral de Tailandia esperando al doctor por los resultados médicos.

-Señora, Jeerawat - Lamento mucho informarle que tiene cáncer del púlmon.

-¿Qué?- susurro temblorosamente.

En ese instante las imagénes de su vida pasaron por su cabeza recordando todo lo que ha vivido con el pasar de los años incluso el amor indiferente de su marido Kun Sathit, este se habia encargado de mostrarle la otra cara del amor.

La voz del doctor la saco de sus pensamientos.

-Pero eso no es lo mas grave, es que se encuentra embarazada- suspiro preocupado el médico.

-¡Embarazada!

-¡Efectivamente!- Le dijo. Sabe lo que esto significa pues no podrá empezar el tratamiento contra el cáncer-

-¿Doctor, quiero este bebe?- No me importa el riesgo que esto conlleve- lloro tristemente. Pues su marido la había embarazado aquella noche que llego borracho donde le había arrebato su virginidad y este ni siquiera se acordó de lo que hizo.

Hace un año atras...

En un evento de la televisora F4 THAILAND perteneciente a la familia de Kun Sathit había llegado a casa borracho y fastidiado por una discusión con su padre-

-Sathit, vamos a la habitación de acuerdo- le dijo Jee llevándoselo a la habitación que este .

Lo acomodo en la cama de este para irse y dejarlo solo pero fue agarrada por él de la cintura.

Sathit la beso apasionadamente, Jee se dejo llevar por sus sentimientos no supo en que momento la había desnudado completamente hasta quedar bajo él, solo pudo observar la ropa tirada bajo la cama.

-Te necesito- susurro borracho Sathit. Quien no distinguía bien a la mujer que tenia entre sus brazos.

El olor a jazmín fue dulce para este, tomo suavemente a su esposa introduciendo su dedo en su parte intima.

Solo los gemidos de Jee se escuchaban en la habitación hasta que esta sintió como su marido abría sus piernas para acomodarse en ellas, esta vio como su marido introducía su pene dentro de ella con una estocada que fue dolorosa para ella pero fue cambiada por el placer que este le brindo al momento de entrar completamente en ella, en la habitación solo se escuchaban sus gemidos hasta que ambos llegaron al orgasmo que los dejo agotados.

Los recuerdos de aquella noche aún la atormentaba pues su marido nunca se imagino que hubiera pasado la noche con su esposa. Ahora se encontraba con esta noticia inesperada pero que podía hacer, el dolor que estaba sintiendo al saber que estaba embarazada y tener que renunciar a ese bebe solo por su enfermedad era muy duro y difícil.

El doctor volvio a sacar a Jee de sus pensamientos pues este no estaba de acuerdo que continuara con el embarazo pues estaba poniendo su vida en peligro.

- Voy a tenerte, no importa lo que digan-susurro para sí misma.

Antes de seguir escuchando los reclamos del doctor .

Tomó la decisión de tener a su bebe, ahora lo importante era ocultarle a su marido este embarazo y su enfermedad porque no creia que a este le importara lo que pasara con ella.

Sin esperar respuesta de su médico salio para continuar pensando en las decisiones que debia tomar ahora con su enfermedad y el nacimiento de su bebe necesitaba pensar en el futuro pues si ella moría, dudaba que Kun Sathit querrá hacerse cargo de nuestro hijo, además es posible que su enfermedad se la llevara mucho antes incluso podría morir en medio del parto.

Sin embargo, no guardaba la esperanza que Dios le diera una oportunidad de querer y cuidar a su bebe. Tal vez si dentro de los tres meses lograba que su marido la amara algo podría cambiar.

Aun guardaba la esperanza que este pudiera sentir lo mismo que ella y su matrimonio cambiará

El sonido de una llamada entrante del teléfono, me saca de mis ensoñaciones. Limpio mis lágrimas para tomar la llamada.

-Jee -respondo conteniendo mis lágrimas.

-¿Dónde estas? -preguntó él fríamente.

-Voy en el taxi a la casa -le contestó asustada.

- Te espero para la cena en casa de mis padres, arréglate -anuncia.

Ahogo el dolor punzante que me molesta cuando trato de respirar.

-Estaré allí -susurro

-Espero que no seas tan tonta de vestir inadecuadamente.- replicó.

Kun Sathit es un famoso abogado, empresario nato que maneja incluso el dinero de su familia en Tailandia dueños de grandes empresas televisoras, hoteles y restaurantes.

El doctor sintio lástima por aquella paciente que se encontraba deprimida por la noticia que le había dado, este la alcanzó para darle la receta médica.

-Señora Jee- la llamó. Pasandole la receta medica. La espero en la próxima consulta.

-Muchas gracias doctor.

-Bueno...* El medico no tuvo mas remedio que apoyar a su paciente y cuidar de su estado de salud incluso con el embarazo. Recetándole medicamentos leves que no perjudicarían el mismo.

Les dio la indicaciones a seguir con su Salud de ahora en adelante, esperando que ella cambiara de parecer pero no fue posible.

Vio como tomo su orden médica, marchándose del lugar.

......................................

A las diez de la noche, no había nadie en la mansión excepto ella.

Se había acostumbrado a la soledad que le proyectaba esa casa, antes esperaba la hora en que su marido llegaba, preparándole su comida con la esperanza que este comiera con ella, le planchaba la ropa, le acomodaba parte de su equipo de trabajo.

A pesar de que la mansión disponía de empleados, ella quería hacerlo por su marido pero este nunca venia a comer, ni la valoraba.

Marco el numero de su marido y este lo mandaba a buzón.

Suspiro cansada de la vida que llevaba con él.

Me observo en el espejo que estaba en mi habitación, delineando mi rostro y mis lágrimas que caían todas las noches en medio de mi soledad pues ahora ya nada podía evitar mi muerte.

Escucha el carro llegar – Se había arreglado para la ocasión.

-¡Llegaste!- dijo.

-¡Vamos!- dice fríamente tomándola del brazo.

-¡Espera!

-¿Qué?

- Si logras tratarme como tu verdadera esposa en estos tres meses, te daré el divorcio.- le soltó.

-¿Qué estas tramando?- le gruño enojado.

-¡Nada! Si logras tratarme como tu esposa en estos tres meses, divorciémonos.

Kun sathit se quedó perplejo mirando a su pequeña esposa manipuladora para saber que estaba planeando.

Seguir leyendo

Otros libros de yoany

Ver más

Quizás también le guste

Cicatrices de traición: La heredera que intentaron borrar

Cicatrices de traición: La heredera que intentaron borrar

Elfreda Allaway
5.0

Mi esposo, un respetado capitán de policía, paralizó el tráfico de la ciudad con un retén falso solo para encontrarme. Llevaba tres días desaparecida, huyendo de su frialdad. No me pidió perdón. Me confiscó la identificación, me arrastró a su camioneta y me encerró en nuestra casa. Esa noche, intentó embarazarme a la fuerza, alegando que un bebé "arreglaría nuestros problemas". Pero minutos después, pegada a la puerta, escuché su voz. No el tono duro que usaba conmigo, sino uno lleno de devoción y súplica: "Tranquila... sé que duele. Mañana iré a verte, lo prometo". Le hablaba a un contacto guardado como "A". Al día siguiente, descubrí la verdad. "A" era Azahar, su hermanastra. Encontré fotos antiguas: él sosteniendo su mano en el hospital con una reverencia enfermiza, miradas de "almas gemelas" y mensajes ocultos. Comprendí con horror que yo nunca fui su esposa; solo fui la coartada "normal" para ocultar su obsesión incestuosa por ella. Esa noche, teníamos una cena familiar importante. Me presenté vestida de negro riguroso, como una viuda llorando a su muerto. Balanza, intentando mantener la fachada, anunció sonriente a todos: "Daga y yo tenemos noticias. Estamos intentando tener un bebé". Dejé caer los cubiertos sobre la porcelana. El estruendo silenció el restaurante. Lo miré a los ojos, sosteniendo mi copa de agua con una calma letal. "¿Ah, sí?", pregunté para que todos escucharan. "¿O solo estás buscando un vientre de alquiler mientras consuelas a tu hermanastra por mensaje bajo la mesa?"

Embarazada y divorciada: Oculté a su heredero

Embarazada y divorciada: Oculté a su heredero

Gong Mo Xi o
4.3

El médico me miró con lástima y me dio la noticia que había soñado durante tres años: estaba embarazada. Pero advirtió que era de alto riesgo y que cualquier estrés podría matarlo. Corrí a casa para decírselo a mi esposo, Sol Espejo, esperando que esto salvara nuestro frío matrimonio. Pero él ni siquiera me dejó hablar. Me deslizó un sobre manila sobre la isla de mármol y dijo con frialdad: "El contrato de tres años terminó. Calma ha regresado". No solo me estaba divorciando para volver con su exnovia, sino que al leer la letra pequeña, encontré la Cláusula 14B: si había un embarazo resultante de la unión, él tenía derecho a exigir la terminación inmediata o quitarme la custodia exclusiva para enviar al niño a un internado en el extranjero. Me tragué las náuseas y el secreto. Sol no solo me echó, sino que me obligó a organizar la fiesta de bienvenida de su amante y a ver cómo usaba los regalos que yo le había comprado para cortejarla. Frente a todos, me llamó "una responsabilidad" y un "caso de caridad" que su abuelo le impuso. Cuando le pregunté hipotéticamente qué pasaría si estuviera embarazada, su respuesta me heló la sangre: "Lo manejaría. Ningún hijo mío nacerá en este desastre". "Manejarlo" significaba borrarlo. Esa noche, vertí mis vitaminas prenatales en un frasco de medicina para la úlcera y firmé los papeles del divorcio renunciando a la pensión para acelerar el trámite. Deslicé mi carta de renuncia bajo su puerta y me toqué el vientre plano. Él cree que ganó su libertad, pero nunca sabrá que acaba de perder a su heredero.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro