Los Comentarios de Mi Destino

Los Comentarios de Mi Destino

Bai Bian Zhong Jie

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Capítulo

Mi prometido, el brillante Mateo de la Vega, había sufrido un accidente. Su carrera estaba hecha pedazos, su futuro destrozado. Mi padre, obsesionado con la reputación, exigió que anulara el compromiso de inmediato. Mateo era mi billete dorado a la alta sociedad, ahora inservible. Con el estómago revuelto, fui a verlo, las palabras de ruptura ya ensayadas. Él me miró, esperando el golpe final. Pero justo entonces, letras brillantes flotaron ante mis ojos: «¡Qué tonta! Mateo será el empresario más poderoso de España. Si lo humillas ahora, acabarás en la miseria». ¿Qué era eso? ¿Una alucinación por el estrés? El miedo me heló la sangre. Si esas palabras eran ciertas, ¿estaba a punto de cometer el mayor error de mi vida? Mis palabras preparadas se evaporaron. Mi boca se movió por sí sola. «Mateo, no te dejaré. Me quedaré a tu lado, pase lo que pase».

Introducción

Mi prometido, el brillante Mateo de la Vega, había sufrido un accidente. Su carrera estaba hecha pedazos, su futuro destrozado.

Mi padre, obsesionado con la reputación, exigió que anulara el compromiso de inmediato. Mateo era mi billete dorado a la alta sociedad, ahora inservible.

Con el estómago revuelto, fui a verlo, las palabras de ruptura ya ensayadas. Él me miró, esperando el golpe final.

Pero justo entonces, letras brillantes flotaron ante mis ojos: «¡Qué tonta! Mateo será el empresario más poderoso de España. Si lo humillas ahora, acabarás en la miseria».

¿Qué era eso? ¿Una alucinación por el estrés? El miedo me heló la sangre. Si esas palabras eran ciertas, ¿estaba a punto de cometer el mayor error de mi vida?

Mis palabras preparadas se evaporaron. Mi boca se movió por sí sola. «Mateo, no te dejaré. Me quedaré a tu lado, pase lo que pase».

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Todos en esta ciudad creen que soy la villana, la mujer que, por celos, arruinó a su prometido, Ricardo, a quien ven como un caballero perfecto. Pero la verdad es que vivo una pesadilla, donde Ricardo ha vaciado nuestras cuentas y ha filtrado videos editados para tacharme de histérica y desequilibrada, todo mientras su prestigioso primo, Mateo, solo aviva el fuego de las calumnias. Luego, un grito ahogado. El helicóptero de mi hermano, el Comandante Alejandro, "se estrelló" en una misión de alto riesgo. Corro hacia Ricardo, buscando consuelo, pero su frialdad me golpea: "Organizar un rescate costaría una fortuna. Dinero que, gracias a tus caprichos, ya no tenemos." Me sentí completamente sola, con el mundo desmoronándose bajo mis pies, hasta que Mateo llegó, ofreciendo cubrir el rescate con una amabilidad que me dio una brizna de esperanza en mi oscuridad. Días después, Mateo anunció el "contacto" con mi hermano, declarando públicamente su apoyo incondicional hacia mí, jurando protegerme y ayudarme a recuperar lo perdido. Esa misma noche, oculta, escuché a Ricardo y Mateo reírse: "La idiota de Sofía confía ciegamente en mí. Lo del rescate fue una farsa. El Comandante Alejandro nunca estuvo en peligro." Descubrí que todo había sido un plan monstruoso para robarme y dejarme en la miseria. Mi corazón se detuvo. Yo no era amada; era un peón en su cruel juego. Mientras barría los pedazos de la copa que se me había resbalado mientras los escuchaba, la furia se apoderó de mí, y una voz interior me dijo: "No me van a destruir. De alguna manera, los voy a hacer pagar."

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