Mi Dinero, Tu Mentira: La Venganza del Chef Oculto

Mi Dinero, Tu Mentira: La Venganza del Chef Oculto

Yue Bu Zui

5.0
calificaciones
9
Vistas
11
Capítulo

Durante una década, viví en las sombras, construyendo en secreto el imperio gastronómico "Sabor Imperial" para mi esposa, Luciana. Ella era la CEO, la cara pública, y yo su hombre invisible, el cerebro detrás de todo, el que creía amar. Pero el día de nuestro aniversario, un BMW M4 eléctrico se me cruzó agresivamente en la caótica Ciudad de México. Ese coche era mi regalo para Luciana, y al volante, un arrogante influencer que me provocaba sin cesar. La placa confirmó mi peor pesadilla: era el coche que le di. Mi regalo. Conducido por otro hombre. La traición me golpeó como un puñetazo, pero cuando bajé la ventanilla, Máximo, el tal influencer, sonrió con desdén. "Este coche me lo regaló mi novia", alardeó. "Luciana Salazar, la CEO de Sabor Imperial. Podría comprarte a ti y a toda tu miserable familia". Sus palabras hicieron eco de las que mi propia esposa había dicho, exhibiendo mi dinero y mi humillación ante el mundo. ¿Cómo pudo atreverse? ¿Cómo Luciana, la mujer a la que le di mi vida y mi fortuna, pudo pisotearme así? Mi paciencia se agotó, mi dolor se transformó en una helada determinación. Este no era un simple choque, era el fin de una mentira y el inicio de mi despertar. Con el rugido de mi viejo Vocho modificado, el primer choque fue el punto final a diez años de silencio. Este es el comienzo de la verdadera historia detrás de "Sabor Imperial" y el silencioso genio que la construyó.

Introducción

Durante una década, viví en las sombras, construyendo en secreto el imperio gastronómico "Sabor Imperial" para mi esposa, Luciana. Ella era la CEO, la cara pública, y yo su hombre invisible, el cerebro detrás de todo, el que creía amar.

Pero el día de nuestro aniversario, un BMW M4 eléctrico se me cruzó agresivamente en la caótica Ciudad de México. Ese coche era mi regalo para Luciana, y al volante, un arrogante influencer que me provocaba sin cesar. La placa confirmó mi peor pesadilla: era el coche que le di. Mi regalo. Conducido por otro hombre.

La traición me golpeó como un puñetazo, pero cuando bajé la ventanilla, Máximo, el tal influencer, sonrió con desdén. "Este coche me lo regaló mi novia", alardeó. "Luciana Salazar, la CEO de Sabor Imperial. Podría comprarte a ti y a toda tu miserable familia". Sus palabras hicieron eco de las que mi propia esposa había dicho, exhibiendo mi dinero y mi humillación ante el mundo.

¿Cómo pudo atreverse? ¿Cómo Luciana, la mujer a la que le di mi vida y mi fortuna, pudo pisotearme así? Mi paciencia se agotó, mi dolor se transformó en una helada determinación. Este no era un simple choque, era el fin de una mentira y el inicio de mi despertar.

Con el rugido de mi viejo Vocho modificado, el primer choque fue el punto final a diez años de silencio. Este es el comienzo de la verdadera historia detrás de "Sabor Imperial" y el silencioso genio que la construyó.

Seguir leyendo

Otros libros de Yue Bu Zui

Ver más
Cuando el Honor Destruye una Vida

Cuando el Honor Destruye una Vida

Suspense

5.0

Mi vida era la receta perfecta: una pastelería familiar próspera, padres amorosos, un marido envidiable y nuestro bebé en camino. Con cuatro meses de embarazo, el día del chequeo médico era pura felicidad. El doctor confirmó: "El bebé está perfectamente sano, sin anomalías". Pero la sonrisa de Javier se congeló al leer el informe, su rostro se volvió blanco como la harina. "Tenemos que programar un aborto. Ahora mismo", susurró, agarrándome con una fuerza aterradora. Intenté resistirme, le pregunté si se había vuelto loco, pero sus ojos estaban llenos de un horror inexplicable. Mis padres llegaron, y la pesadilla se amplificó. Mi padre, al leer el mismo informe, levantó la mano y gritó: "¡Monstruo! ¡Ese demonio no puede nacer!". Mi madre, con la voz dura, sentenció: "Hija, tenemos que purificarte". De repente, las personas que más amaba se habían convertido en mis verdugos. Me arrastraron, me encerraron en la oscuridad y perdí a mi bebé allí, sola, traicionada. Morí a los pocos meses, en un convento frío, con el corazón roto y sin entender nunca por qué. ¿Qué secreto tan terrible contenía ese informe para destruir mi mundo y volcar a mi propia familia en mi contra? Pero abrí los ojos. La luz del sol era la misma, el olor a bizcocho subía de la pastelería. Mi vientre. Mi bebé. Estaba viva, el reloj marcaba la hora de la cita. No fue un sueño, fue una premonición de horror. Esta vez no esperaría a Javier; esta vez, sería yo quien tendría el informe, y la verdad, antes que nadie. No iba a desperdiciar mi segunda oportunidad.

Quizás también le guste

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Shu Daxiaojie
5.0

Observé a mi esposo firmar los papeles que pondrían fin a nuestro matrimonio mientras él estaba ocupado enviándole mensajes de texto a la mujer que realmente amaba. Ni siquiera le echó un vistazo al encabezado. Simplemente garabateó esa firma afilada y dentada que había sellado sentencias de muerte para la mitad de la Ciudad de México, arrojó el folder al asiento del copiloto y volvió a tocar la pantalla de su celular. —Listo —dijo, con la voz vacía de toda emoción. Así era Dante Moretti. El Subjefe. Un hombre que podía oler una mentira a un kilómetro de distancia, pero que no podía ver que su esposa acababa de entregarle un acta de anulación disfrazada bajo un montón de aburridos reportes de logística. Durante tres años, limpié la sangre de sus camisas. Salvé la alianza de su familia cuando su ex, Sofía, se fugó con un don nadie. A cambio, él me trataba como si fuera un mueble. Me dejó bajo la lluvia para salvar a Sofía de una uña rota. Me dejó sola en mi cumpleaños para beber champaña en un yate con ella. Incluso me ofreció un vaso de whisky —la bebida favorita de ella—, olvidando que yo despreciaba su sabor. Yo era simplemente un reemplazo. Un fantasma en mi propia casa. Así que dejé de esperar. Quemé nuestro retrato de bodas en la chimenea, dejé mi anillo de platino entre las cenizas y abordé un vuelo de ida a Monterrey. Pensé que por fin era libre. Pensé que había escapado de la jaula. Pero subestimé a Dante. Cuando finalmente abrió ese folder semanas después y se dio cuenta de que había firmado la renuncia a su esposa sin siquiera mirar, El Segador no aceptó la derrota. Incendió el mundo entero para encontrarme, obsesionado con reclamar a la mujer que él mismo ya había desechado.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro