La Bigamia del Oficial: Mi Hijo, Mi Lucha

La Bigamia del Oficial: Mi Hijo, Mi Lucha

Caspian Noir

5.0
calificaciones
37
Vistas
11
Capítulo

En mi vida anterior, mi amor por Mateo, un oficial de la Policía Nacional, me cegó. Con él tuve a nuestro hijo, Leo, y nuestra pequeña familia vivía en un humilde pueblo cafetero. Todo parecía normal, hasta que intenté registrar a Leo para que tuviera beneficios. Fue entonces cuando descubrí la verdad más brutal: Mateo ya estaba casado. Su "esposa" era Valeria, la viuda de un compañero caído, y había registrado al hijo de ella, Santiago, como suyo, negando a nuestro propio Leo. Él nos abandonó, y la tragedia alcanzó niveles impensables cuando Leo fue secuestrado. Ante mi desesperada súplica, Mateo se negó a iniciar una búsqueda oficial, priorizando su carrera y su "nueva familia". Sin Leo, con la culpa consumiéndome, corrí al río y me arrojé, sintiendo el rostro borroso de mi hijo gritando mi nombre. ¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme nos traicionara de tal manera? ¿Cómo podía ser tan cruel y egoísta, ignorando la vida de su propio hijo? El dolor era insoportable, la injusticia, quemante. Pero entonces, desperté. El sol entraba por la ventana de mi humilde casa. Leo dormía a mi lado. ¡Estábamos vivos! Era el día exacto en que todo comenzó en mi vida anterior, pero esta vez, yo no era la misma Sofía. Era mi oportunidad. Decidí que no lo llamaría, que no repetiría la tragedia. Esta vez, iba a reescribir nuestra historia.

Introducción

En mi vida anterior, mi amor por Mateo, un oficial de la Policía Nacional, me cegó. Con él tuve a nuestro hijo, Leo, y nuestra pequeña familia vivía en un humilde pueblo cafetero. Todo parecía normal, hasta que intenté registrar a Leo para que tuviera beneficios.

Fue entonces cuando descubrí la verdad más brutal: Mateo ya estaba casado. Su "esposa" era Valeria, la viuda de un compañero caído, y había registrado al hijo de ella, Santiago, como suyo, negando a nuestro propio Leo. Él nos abandonó, y la tragedia alcanzó niveles impensables cuando Leo fue secuestrado.

Ante mi desesperada súplica, Mateo se negó a iniciar una búsqueda oficial, priorizando su carrera y su "nueva familia". Sin Leo, con la culpa consumiéndome, corrí al río y me arrojé, sintiendo el rostro borroso de mi hijo gritando mi nombre.

¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme nos traicionara de tal manera? ¿Cómo podía ser tan cruel y egoísta, ignorando la vida de su propio hijo? El dolor era insoportable, la injusticia, quemante.

Pero entonces, desperté. El sol entraba por la ventana de mi humilde casa. Leo dormía a mi lado. ¡Estábamos vivos! Era el día exacto en que todo comenzó en mi vida anterior, pero esta vez, yo no era la misma Sofía. Era mi oportunidad. Decidí que no lo llamaría, que no repetiría la tragedia. Esta vez, iba a reescribir nuestra historia.

Seguir leyendo

Otros libros de Caspian Noir

Ver más
Adiós, Ricardo: Mi Verano

Adiós, Ricardo: Mi Verano

Urban romance

5.0

Mi escritorio de caoba pulida en "Casa de Modas de la Rosa" se sentía como un escudo, un refugio donde mis diseños cobraban vida y ganaban premios. Pero, el rostro grave del gerente de RH, con su voz baja y casi un susurro, rompió toda la fantasía: "Sofía, la empresa ha decidido terminar tu contrato" . ¿Despedirme? ¿A mí? La diseñadora principal, la que trajo millones con su talento, ¿echada a la calle como si nada? Mi cerebro se puso en blanco, intentando aferrarse a la lógica, a la injusticia. ¿Por qué? Una verdad amarga se dibujó en mi mente, un nombre que dolía más que cualquier despido: Ricardo de la Rosa. El dueño, mi Ricardo. Fui su protegida, su amante secreta por tres años, la mujer que siempre estuvo a su lado. Pero hoy no solo él regresaba, también lo hacía Isabella Vargas, su prometida, su "luna blanca". Mi despido no era más que un regalo para ella, una forma de demostrarle a su prometida que yo, la mujer invisible, no era nada. Vi a Ricardo sostener la mano de Isabella, y esa mirada de devoción me lo confirmó: yo era un fantasma en su mundo. En el hospital, después de la humillante bofetada de Isabella y su amiga, Ricardo defendió a mi agresora. "Ella no quiso hacerte daño, Sofía. Solo es muy protectora con Isabella" . Ese día, bajo las luces frías, mi corazón se rompió por completo. Me prometí que ya no sería más su canario, encerrado en esa jaula de oro. La humillación sería mi motor. Mientras esperaba y él dormía, tomé su teléfono donde había un mensaje: Mañana pediría matrimonio a Isabella. Fui a buscar a Jack en Los Ángeles. ¡Que empiece el juego, Ricardo!

Mi Ex-esposo Quiso Comprarme, Yo Le Di una Lección

Mi Ex-esposo Quiso Comprarme, Yo Le Di una Lección

Urban romance

5.0

Sofía Valbuena vivía la vida idílica que Madrid esperaba de ella. Casada con el impecable Alejandro de la Torre, eran la pareja perfecta, la unión de dos imperios. Pero bajo la superficie pulida, Sofía se sentía prisionera, viviendo una farsa de cristal. Una noche, su mundo se hizo añicos con un mensaje inesperado. Un video: su marido, Alejandro, besando a otra mujer en la oscuridad de un club de jazz, un beso largo, profundo y hambriento. La imagen le robó el aliento y silenciaba el ruidoso salón del Ritz. Su huida fue instintiva, un taxi a ninguna parte que la llevó a un tablao flamenco, donde se aferró a un desconocido en un acto de venganza. Al día siguiente, la indiferencia de Alejandro fue un golpe aún más frío que la traición, dejando una barata bufanda fucsia como prueba. Luego vino la humillación pública: la amante de su marido, Carla, la atacaría en un elitista evento de polo, empapándola de champán y haciéndola caer sobre cristales rotos. Pero lo peor no fue el desprecio de Carla, sino la reacción de Alejandro: la defendió a ELLA, mientras que a Sofía la miraba con frialdad y desaprobación. Incluso instaló a su amante en la mansión contigua a la nuestra, condenándome a una tortura diaria. ¿Cómo pudo ser tan ciego, tan cruel, el hombre que prometió amor y respeto? ¿Cómo podía él idealizar la "pasión" y el "duende" de una bailaora anónima, sin saber que era la misma mujer que ahora despreciaba? La ironía era una bofetada más impactante que cualquier traición física. La furia helada se apoderó de Sofía, mezclada con una revelación desgarradora: siempre había estado sola. Pero esa soledad, junto con una inesperada independencia y un amor prohibido, fue el chispazo para una batalla que Alejandro nunca vio venir. Sofía Valbuena ya no sería la víctima silenciosa; estaba lista para reclamar su vida, su dignidad y su verdadero "duende" en una confrontación final, elegante y devastadora.

Quizás también le guste

Los arrepentimientos del Alfa dominante

Los arrepentimientos del Alfa dominante

Kalle Tatem
5.0

Killian, el futuro Alfa de mi manada, era el hombre lobo al que más temía. Él convirtió mi vida en un infierno. Como sirvienta, hice todo lo posible por servirle a él y a su familia, pero nunca dejó de acosarme. Mi vida empeoró cuando Killian se aprovechó de mí la noche en que se anunció al heredero. ¡Me quitó la virginidad de la manera más cruel! Y el malvado ni siquiera se mostró arrepentido. En lugar de hacerme su compañera, me desterró de la manada. Tuve que huir, llevando a mi hijo en vientre. En muchas ocasiones, casi perdí la vida en la naturaleza. Pasó mucho tiempo antes de que finalmente me estableciera en una ciudad lejana. Puse mi vida de nuevo en marcha y recé para no volver a ver a esa bestia. Desafortunadamente, Killian apareció cinco años después y comenzó a molestarme. "Eres mía. ¡No permitiré que críes a mi hijo con otro hombre!", dijo con audacia. Era como si estuviera reviviendo mis años de tortura. Lo odiaba con cada fibra de mi ser: así que le grité: "¿Estás loco? No soy tuya. ¡Déjame en paz!". Killian perdió la compostura, y me arrinconó contra la pared. Se le pusieron los ojos rojos mientras decía en voz baja, "Sí, estoy loco. Tú eres la única que puede hacerme recuperar la razón". No podía creer lo que oía. Mientras intentaba procesar lo que acababa de escuchar, Killian me sorprendió de nuevo. "Lo siento por todo lo que te hice. Por favor, perdóname y no me rechaces. No puedo vivir sin ti". ¿Qué demonios le había pasado? ¿Estaba siendo sincero? ¿Debería aceptarlo por el bien de nuestro hijo?

La Esposa Virginal del Alfa

La Esposa Virginal del Alfa

Baby Charlene
4.9

EXTRACTO DEL LIBRO. "Quítate la ropa, Shilah. Si tengo que decirlo de nuevo, será con un látigo en la espalda", sus frías palabras llegaron a sus oídos, provocando que le recorriera un escalofrío por la espalda. La chica sostuvo su vestido con fuerza contra su pecho, sin querer soltarlo. "Soy virgen, mi rey " su voz era demasiado débil para decir con claridad las palabras, que apenas se escucharon. "Y tú eres mi esposa. No lo olvides. Te pertenezco desde ahora y para siempre. Y también puedo optar por poner fin a tu vida si así lo quieres. Ahora, por última vez, quítate la ropa". * * Shilah era una joven que provenía de los hombres lobo, también conocidos como los pumas. Creció en una de las manadas más fuertes, pero desafortunadamente, no tenía habilidades de lobo. Ella era la única de su manada que era un lobo impotente y, como resultado, su familia y otros siempre la intimidaban. Pero, ¿qué sucede cuando Shilah cae en manos del frío Alfa Dakota, el Alfa de todos los demás Alfas? También era el superior y líder de los chupadores de sangre, también conocidos como vampiros. La pobre Shilah había ofendido al rey Alfa al desobedecer sus órdenes y, como resultado, este decidió asegurarse de que ella nunca disfrutara de la compañía de los suyos al tomarla como su cuarta esposa. Sí, cuarta. El rey Dakota se había casado con tres esposas en busca de un heredero, pero había sido difícil ya que solo dieron a luz niñas: ¿Era una maldición de la diosa de la una? Era un rey lleno de heridas, demasiado frío y despiadado. Shilah sabía que su vida estaría condenada si tenía que estar en sus brazos. Tanbíen tenía que lidiar con sus otras esposas aparte de él. Ella fue tratada como la peor de todas, ¿qué pasaría cuando Shilah resulta ser algo más? ¿Algo que nunca vieron?

El Libro Negro: Cuando El Amor Se Convierte En Cero

El Libro Negro: Cuando El Amor Se Convierte En Cero

Guxin Ruchu
5.0

Tenía un "Libro Negro" donde restaba puntos a mi matrimonio cada vez que mi esposo, el Capo de Chicago, elegía a su amante sobre mí. Cuando el saldo llegara a cero, el contrato se rompería para siempre. El día del aniversario de la muerte de mi padre, Dante me obligó a bajar de nuestro coche blindado en medio de una tormenta torrencial. ¿La razón? Isabella lo llamó llorando por una llanta pinchada. Me dejó tirada en el arcén de la carretera para correr a socorrerla, sin importarle mi seguridad. Segundos después, un vehículo fuera de control me atropelló. Desperté en la unidad de trauma, desangrándome. El médico llamó a Dante desesperado: necesitaba el código de desbloqueo de su banco de sangre privado para salvarme a mí y a nuestro bebé de ocho semanas. Pero la voz de Dante resonó fría en el altavoz: "Isabella se cortó el dedo con el gato del coche. Guarden la sangre para ella, es la prioridad. Busquen otra bolsa". Escuché cómo mi esposo condenaba a muerte a su propio heredero por un simple rasguño de su ex. Sentí cómo la vida de mi hijo se apagaba dentro de mí mientras él consolaba a una mentirosa. Con el corazón destrozado y el cuerpo roto, abrí el libro por última vez con manos temblorosas. "Por Isabella, sacrificó a nuestro hijo. Puntuación: Cero". Dejé los papeles de divorcio firmados sobre su escritorio junto al cuaderno y desaparecí, decidida a que Dante Moretti nunca más volviera a verme, ni siquiera cuando se diera cuenta de que había quemado su propio mundo.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro