La Desfigurada y el Destino Robado

La Desfigurada y el Destino Robado

Xiao Mao Mao

5.0
calificaciones
60
Vistas
11
Capítulo

El olor a antiséptico y el dolor en mi cara eran lo único real. Estaba en el hospital, un accidente, un robo, eso me dijeron. Pero los susurros fuera de mi habitación me perforaron el alma: "Renata tomará el lugar de Sofía". "Es por el bien de la familia", siseaba la voz de mi padre. Mi boda, mi futuro, todo me fue arrebatado en un instante. Me desfiguraron, me difamaron, me silenciaron con sedantes. Mi propio padre, mi hermano, mi hermana adoptiva, me sacrificaron sin piedad por un negocio. ¿Cómo podían mirarme a los ojos, fingiendo preocupación, mientras maquinaban mi destrucción? La humillación no conocía límites: me pintaron como una desequilibrada, una infiel, una mujer que "se lo buscó". Pero mientras me hundía en esa oscuridad impuesta, una chispa fría se encendió en mí. No me rendiría. Llamé a mi madre, mi última esperanza, y supe que la justicia, lenta pero segura, apenas comenzaba.

La Desfigurada y el Destino Robado Introducción

El olor a antiséptico y el dolor en mi cara eran lo único real.

Estaba en el hospital, un accidente, un robo, eso me dijeron.

Pero los susurros fuera de mi habitación me perforaron el alma: "Renata tomará el lugar de Sofía".

"Es por el bien de la familia", siseaba la voz de mi padre.

Mi boda, mi futuro, todo me fue arrebatado en un instante.

Me desfiguraron, me difamaron, me silenciaron con sedantes.

Mi propio padre, mi hermano, mi hermana adoptiva, me sacrificaron sin piedad por un negocio.

¿Cómo podían mirarme a los ojos, fingiendo preocupación, mientras maquinaban mi destrucción?

La humillación no conocía límites: me pintaron como una desequilibrada, una infiel, una mujer que "se lo buscó".

Pero mientras me hundía en esa oscuridad impuesta, una chispa fría se encendió en mí.

No me rendiría.

Llamé a mi madre, mi última esperanza, y supe que la justicia, lenta pero segura, apenas comenzaba.

Seguir leyendo

Otros libros de Xiao Mao Mao

Ver más
No Hubo Amor Desde Principio

No Hubo Amor Desde Principio

Adulto Joven

5.0

Mi nombre es Sofía Romero, y esta es la historia de mi muerte. Morí el día que cumplí dieciocho años, el final de un castigo de ocho años. Todo comenzó con un error: a los diez, le rogué a mi hermano Mateo que volviera de su viaje, y esa noche mis padres recibieron la llamada: un accidente, no hubo sobrevivientes. Me convertí en la sombra culpable. La noche que morí, la lluvia caía a cántaros. Un hombre me seguía. Temblorosa, marqué a casa. Mi madre contestó, pero mi súplica desesperada fue recibida con un silencio gélido. "¿Otra vez con tus mentiras para llamar la atención? Si tan solo te parecieras un poco a tu hermano... pero no, tenías que ser tú la que quedara. No vuelvas a llamar". Y colgó. La pantalla del celular se oscureció, y con ella mi última esperanza. La frase de mi madre, "Ojalá nunca hubieras nacido" , resonó mientras la silueta del hombre se acercaba. Recogiendo los pedazos de mi éxito, mi madre me abofeteó: "Tú lo mataste. Nada de lo que hagas cambiará eso". Mi padre, presente, solo suspiró, guiándola fuera. Sentí el crujido de mis huesos mientras el hombre me arrastraba a un callejón. El olor a sangre y basura, el brillo de un cuchillo. Después, nada. Horas después, mi padre, Javier Romero, detective forense, llegó a la escena del crimen, indiferente. En la morgue, mi padre analizó mis restos destrozados, buscando indicios del asesino. Cuando Ricardo Solís, capitán y colega, le preguntó si conocía a la víctima al ver mi identificación, mi padre respondió con una crueldad helada: "Esa niña... Ojalá ya estuviera muerta hace mucho tiempo. Ella no es mi hija. Mi único hijo murió hace ocho años". Sus palabras me hirieron incluso en la muerte. Floté sobre él, escuchando sus quejas sobre la brutalidad del asesino, sin saber que la "pobre chica" a la que se refería era yo, a quien había abandonado a su suerte la noche más oscura de mi vida. Supe entonces una verdad terrible: para ellos, yo ni siquiera calificaba para ser amada. Era una plaga, un error. Era un bicho de alcantarilla que no merecía vivir.

El Último Aliento del Amor Perdido

El Último Aliento del Amor Perdido

Urban romance

5.0

Llevábamos ocho años casados, y yo, Sofía, había perfeccionado el arte de sonreír mientras mi interior se desmoronaba. Él conducía, con una mano en el volante y la otra revisando mensajes. "Quiero el divorcio". La risa seca de Ricardo llenó el auto, desestimando mis palabras como "uno más de mis dramas". Justo entonces, su teléfono vibró, mostrando un nombre que lo iluminó todo: "Paloma". La voz joven y temblorosa de su secretaria, llena de lágrimas, salió por el altavoz. "Ricardo, mi amor, lo siento tanto... No quería que Sofía se enterara así... ¿Está muy enojada? Por favor, contéstame, estoy muy asustada". La disculpa no era disculpa; era una estaca en el corazón de mi matrimonio, expuesta públicamente. En casa, un collar de diamantes, frío y ostentoso, fue su patético intento de comprar mi silencio. Luego, la discusión: "Es por Paloma, ¿verdad? Es una niña, no significa nada", me espetó. La mención de mi hijo, Mateo, fue un golpe bajo, seguida de su cruel: "¿O qué? ¿Te vas a ir? No tienes a nadie. Tu carrera de arquitecta la dejaste tirada por ser mi esposa". Mi silencio se rompió: "Hace tres semanas tuve un aborto espontáneo". Su arrogancia se derrumbó: "Estaba sola en el hospital, mientras tú estabas en un 'viaje de negocios' con ella. Así que sí, he estado un poco ocupada perdiendo a nuestro segundo hijo. Sola". El silencio de Ricardo no fue de shock, sino de cálculo. "Quizás sea lo mejor. Con Mateo tan difícil, otro problema ahora no nos conviene", dijo. En ese instante, algo dentro de mí murió para siempre: la última chispa de esperanza, el último amor por él. Mi corazón se cerró, como una puerta de acero. Un suspiro amargo me devolvió a la sórdida realidad del hospital. Luego, lo vi en la clínica: Ricardo, con su amante, actuando su farsa. Su preocupación fingida por mí, su devoción absoluta por ella. "No necesito que te encargues de nada", dije, mi voz tranquila pero inquebrantable. "Y no voy a ver al médico de tu familia. Voy a ir a mi propio lugar, a mi refugio". "¿Qué refugio?", gritó a mi espalda, su voz cargada de ira posesiva. "¿A dónde crees que vas?". No respondí. Sentí el inicio de la libertad.

Quizás también le guste

SU CIERVA, SU CONDENA

SU CIERVA, SU CONDENA

Viviene
4.3

Advertencia de contenido: Esta historia contiene temas maduros y contenido explícito destinada a mayores de edad (+18). Se recomienda discreción. Incluye elementos como dinámicas de BDSM, contenido sexual explícito, relaciones familiares tóxicas, violencia ocasional y lenguaje fuerte. No es un romance ligero. Es intenso, crudo y caótico, y explora el lado oscuro del deseo. ***** "Quítate el vestido, Meadow". "¿Por qué?". "Porque tu ex está mirando", dijo, recostándose en su asiento. "Y quiero que vea lo que perdió". ••••*••••*••••* Se suponía que Meadow Russell iba a casarse con el amor de su vida en Las Vegas. En cambio, encontró a su hermana gemela en una situación comprometedora con su prometido. Un trago en el bar se convirtió en diez. Un error en estado de ebriedad se volvió realidad. Y la oferta de un extraño se transformó en un contrato que firmó con manos temblorosas y un anillo de diamantes. Alaric Ashford es el diablo con un traje a medida de diseñador. Un multimillonario CEO, brutal y posesivo. Un hombre nacido en un imperio de sangre y acero. También sufre de una condición neurológica: no puede sentir: ni objetos, ni dolor, ni siquiera el tacto humano. Pero todo cambió cuando Meadow lo tocó, pues sintió cada emoción. Y ahora la posee. Legal y emocionalmente. Ella quiere que la destruya. Que tome lo que nadie más pudo tener. Él quiere control, obediencia... venganza. Pero lo que comienza como una transacción lentamente se transforma inesperadamente en un vínculo emocional que Meadow nunca vio venir. Obsesión, secretos que nunca debieron salir a la luz, y un dolor del pasado que amenaza con romperlo todo. Alaric no comparte lo que es suyo. Ni su empresa. Ni su esposa. Y mucho menos su venganza.

La Luna Preciosa del Rey Licántropo

La Luna Preciosa del Rey Licántropo

Jhasmheen Oneal
5.0

Narine nunca esperó sobrevivir. No después de lo que le hicieron a su cuerpo, mente y alma. Pero el destino tenía otros planes. Rescatada por el Supremo Alfa Sargis, el líder más temido del reino, termina bajo la protección de un hombre que no conoce... y un vínculo que no comprende. Sargis no es ajeno al sacrificio. Implacable, ambicioso y leal al vínculo sagrado de almas gemelas, ha pasado años buscando el alma que el destino le prometió. Nunca imaginó que esta llegaría a él rota, al borde de la muerte y temerosa de su propia sombra. Nunca tuvo intención de enamorarse de ella... pero lo hizo. Fuerte y rápido. Y destruiría el mundo antes de permitir que alguien la hiera de nuevo. Lo que comienza en silencio entre dos almas fracturadas lentamente se convierte en algo íntimo y real. Pero la recuperación nunca sigue un camino recto. Con la corte murmurando, el pasado acechando sus pasos y el futuro pendiendo de un hilo, su vínculo se pone a prueba una y otra vez. Porque enamorarse es una cosa, pero sobrevivir al amor es otra. Narine debe decidir si puede sobrevivir siendo amada por un hombre que arde como el fuego, cuando todo lo que ha conocido es cómo no sentir. ¿Se encogerá por el bien de la paz, o se alzará como Reina por el bien de su alma? Para los lectores que creen que incluso las almas más fracturadas pueden sanar, y que el verdadero amor no te salva, sino que te acompaña mientras te salvas a ti mismo.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
La Desfigurada y el Destino Robado La Desfigurada y el Destino Robado Xiao Mao Mao Moderno
“El olor a antiséptico y el dolor en mi cara eran lo único real. Estaba en el hospital, un accidente, un robo, eso me dijeron. Pero los susurros fuera de mi habitación me perforaron el alma: "Renata tomará el lugar de Sofía". "Es por el bien de la familia", siseaba la voz de mi padre. Mi boda, mi futuro, todo me fue arrebatado en un instante. Me desfiguraron, me difamaron, me silenciaron con sedantes. Mi propio padre, mi hermano, mi hermana adoptiva, me sacrificaron sin piedad por un negocio. ¿Cómo podían mirarme a los ojos, fingiendo preocupación, mientras maquinaban mi destrucción? La humillación no conocía límites: me pintaron como una desequilibrada, una infiel, una mujer que "se lo buscó". Pero mientras me hundía en esa oscuridad impuesta, una chispa fría se encendió en mí. No me rendiría. Llamé a mi madre, mi última esperanza, y supe que la justicia, lenta pero segura, apenas comenzaba.”
1

Introducción

08/07/2025

2

Capítulo 1

08/07/2025

3

Capítulo 2

08/07/2025

4

Capítulo 3

08/07/2025

5

Capítulo 4

08/07/2025

6

Capítulo 5

08/07/2025

7

Capítulo 6

08/07/2025

8

Capítulo 7

08/07/2025

9

Capítulo 8

08/07/2025

10

Capítulo 9

08/07/2025

11

Capítulo 10

08/07/2025