El juego de las emociones

El juego de las emociones

Angie Pichardo

4.9
calificaciones
32.7K
Vistas
20
Capítulo

Las emociones son las reacciones a los estímulos de nuestro diario vivir, ya sean negativos o positivos. Pero ¿Qué pasa cuando estas son dirigidas por nuestras inseguridades y complejos? ¿Puede una mujer que al parecer lo tiene todo, llevar una vida estable al dejarse controlar por sus miedos y baja autoestima? ¿Y qué sucede cuando crees que el amor de tu vida es demasiado para ti? En especial, si él es un hombre evasivo y poco expresivo que alimenta las inseguridades de su esposa. ¿Crees que ellos puedan tener un "felices para siempre"?

El juego de las emociones Capítulo 1 Lluvia

La mañana nublada anunciaba más lluvia, la tensión del momento le apretaba el pecho de forma dolorosa. ¡No quería que lloviera otra vez! Todo estaba húmedo y salir a trabajar sería fastidioso. Pero... ¿Era esa lluvia por venir lo que realmente le fastidiaba? O... sería el torrente de sus adentros lo que la atormentaba. Al parecer, el día reflejaría lo que ella sentía en su pecho.

***

Se preparó desganada como si no quisiera terminar nunca. Aunque le gustaba su trabajo, no estaba en el ánimo de ir. De repente, su corazón se estremeció, eran sus manos firmes que se habían posado sobre su hombro. Después de varios años de casados, aún se estremecía cuando él la tocaba. -Llegarás tarde a esa velocidad -él le dijo con voz suave. Ella acarició sus manos con ternura, mientras una lágrima recorría su mejilla. La discusión anterior había sido muy fuerte y ella no se había atrevido a hablarle. Decidió no responder y después de unos minutos en silencio, se levantó y terminó de vestirse.

-Me retiro -dijo con la voz apagada. La salida fue fría y el sentimiento doloroso y decepcionante.

***

Pequeñas gotas de agua caían lentamente, por alguna razón extraña estaba disfrutando la sensación fría del contacto con las diminutas gotas. Subió al taxi y se apresuró a sacar un pañuelo de su bolso. Aunque las lágrimas se habían mezclado con la llovizna, temía ser descubierta. Secó su rostro con rapidez y con voz débil le indicó al taxista su destino. Los recuerdos de aquella pelea la atacaron sin compasión, trató de ignorarlos, pues no quería que el taxista la viera en tal situación, ¡eso sería muy vergonzoso! Sin embargo, no pudo evitarlos. Pudo rememorar años atrás, cómo se conocieron y... cómo se enamoraron. Su pecho empezó a apretarse y la respiración era rápida y desesperante. Trató de disimular y aislar sus pensamientos. ¿Cómo las cosas tomaron ese rumbo? ¿Qué les sucedió? La impotencia era demasiado para ser soportada. Ellos siempre habían sido la pareja ideal, su relación era envidiada y deseada. ¿Por qué los problemas los hacían actuar así? ¿Por qué los malos entendidos, eran tan difíciles de resolver? Las lágrimas fueron inevitables.

Seguir leyendo

Otros libros de Angie Pichardo

Ver más

Quizás también le guste

SU CIERVA, SU CONDENA

SU CIERVA, SU CONDENA

Viviene
4.3

Advertencia de contenido: Esta historia contiene temas maduros y contenido explícito destinada a mayores de edad (+18). Se recomienda discreción. Incluye elementos como dinámicas de BDSM, contenido sexual explícito, relaciones familiares tóxicas, violencia ocasional y lenguaje fuerte. No es un romance ligero. Es intenso, crudo y caótico, y explora el lado oscuro del deseo. ***** "Quítate el vestido, Meadow". "¿Por qué?". "Porque tu ex está mirando", dijo, recostándose en su asiento. "Y quiero que vea lo que perdió". ••••*••••*••••* Se suponía que Meadow Russell iba a casarse con el amor de su vida en Las Vegas. En cambio, encontró a su hermana gemela en una situación comprometedora con su prometido. Un trago en el bar se convirtió en diez. Un error en estado de ebriedad se volvió realidad. Y la oferta de un extraño se transformó en un contrato que firmó con manos temblorosas y un anillo de diamantes. Alaric Ashford es el diablo con un traje a medida de diseñador. Un multimillonario CEO, brutal y posesivo. Un hombre nacido en un imperio de sangre y acero. También sufre de una condición neurológica: no puede sentir: ni objetos, ni dolor, ni siquiera el tacto humano. Pero todo cambió cuando Meadow lo tocó, pues sintió cada emoción. Y ahora la posee. Legal y emocionalmente. Ella quiere que la destruya. Que tome lo que nadie más pudo tener. Él quiere control, obediencia... venganza. Pero lo que comienza como una transacción lentamente se transforma inesperadamente en un vínculo emocional que Meadow nunca vio venir. Obsesión, secretos que nunca debieron salir a la luz, y un dolor del pasado que amenaza con romperlo todo. Alaric no comparte lo que es suyo. Ni su empresa. Ni su esposa. Y mucho menos su venganza.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro