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La Dama de la MUERTE

Capítulo 4 Cabeza fría

Palabras:1394    |    Actualizado en: 17/01/2024

o act

mi cuerpo, fue algo tan liberador y agradable, podía sentir como la debilidad y el dolor abandonaban mi c

puedo

poder hacerlo, aparté las cobijas de una patada, se sentía tan bien el poder mover las piernas,

snudo, tenía unos músculos tan firmes, nuestras miradas se unieron y sentí algo extraño que me re

pequeña habitación; me estaba costando mantener el ritmo no iba a decir que no pero el

do sola, déjame s

esgo a que te caig

dije recordando la tor

has dado cuenta

ier

el borde, se sentía tan bien las gotas cayendo sobre mi cara, estire la mano para tocar las hojas del árbol que tenía al fr

stá

ez tan cálida y a la vez tan fría, cer

r que

para regresar a la habitación, él me quería seguir ayudando, pero me negué así que simplemente me tendió su mano, no pod

s de dormir; una vez secándome los pies, podía caminar con mayor facilidad, tomé uno de los vestidos y me disponía a ir a tomar un

tienes una venganza que plan

señor muerte,

sa sonrisa que me p

ate Va

atención más a eso, llené la tina de agua caliente y me di un largo baño de burbujas, cerré los ojos relajándome, cuando saqué el brazo me sorprendí

brillante, ya no tenía esas arrugas y grandes ojeras, no pude evitar abrazarme a mí misma y llorar nueva

y ansiedad; el vestido me quedaba hermoso, mangas cortas ajustado al cuerpo de terciope

dí ir a mi antigua habitación para buscar algunos, al llegar al pomo de la puerta me detuve y sentí que mi

lo que miraba era mi casa sin duda, pero no lucia como ella, la decoración era tan

in embargo, trataba de familiarizarme de nuevo, volver a mi realidad,

dera, me dirigí a mi habitación; a lo lejos miré que la puerta estaba un poco abierta... recordé a mi esposo Jair... ¿Estaba despie

r cál

al interior, no podía creer lo que mis ojos presenciaban, mi querida amiga Cristina y mi esposo Jair en ropa

mis manos lejos de t

e preocupes, pero n

! Que compre en uno de mis cumpleaños, mire con atención la ropa en el suelo, un vestido negro de noche que u

resultó ser una traicionera y zángana me dolía más que usara mi ropa, mis z

eciendo en la altura de mi pecho para que no avanz

goteaba cerca de mi rostro mientras me miraba con

oz baja, no sabía cómo expresarme, que d

es tu esposo no? Tengo entendido que una infidelidad es más que

rás de la puerta, mis ojos lagrimeaban ante la escena, mi esposo la besaba con intensidad que jamás expresó conmigo, se deshacían de su poca ropa con una desesperación po

, pero todas esas veces que me lo dijo no eran más que mentiras y en tanto

ición será alto y me encarga

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La Dama de la MUERTE
La Dama de la MUERTE
“Morí en vida prácticamente, fui excluida y olvidada en una habitación por todos mis seres queridos, me dejaron morir lentamente en el olvido... así que con mi último aliento vendí mi alma por una oportunidad de venganza y tuve a la muerte de mi lado en todo momento a partir de esa noche. Quién diría que el terminaría siendo parte de mi pasado mi presente y futuro, sobre todo mi compañero para enfrentarme a todos esos traidores, solo que bajamos la guardia los subestimamos e ignorabamos que nos enfrentábamos a un enemigo casi igual de poderoso que la misma muerte.”