Demasiado tarde: La hija que sobra se le escapa
tiello en pu
el sonido del metal rechinando res
udales, dura y re
rincón, con los labios azules y
taba en
o, inmaculado co
disgusto n
tate",
respondían; estaban entumecidas,
ó, imp
tó tomándome del brazo
on en protesta mientras la san
rrepentido
m
n duros como
voz era un graz
compromiso. Estarás allí. Sonreirás.
de la
eció una
a la finca
, fui directo
tratando de quitarme el
n carne viva, pero todav
arme, caminé h
de zapatos del
ntení
del jardín de
entada que había guardad
mé durmiendo, con
mi
su
era b
conducto de bas
to cuando me ace
eso?" p
ra",
l para
né la
s cayeron en
tador tres pisos más abajo
te, ajustándose los puños con indiferencia-.
voz hueca-.
i habitació
n vesti
moretones que me habían dejado
ocultar la marca del
a una
salón
la élite del s
laban en lo alto. Las torre
ba de blanco.
recía u
golpeó
cayó sobre l
la unión de las familias V
vítores
escenario. To
na posesividad que me
, dijo con voz suave. "Me salvó
lla y sacó una
orme brillaba
onmigo, I
gritó
lo
titud
ndido cerca de las p
terle su vida a la mujer que
xtraña sens
nza estab
la esperanza, el do
ólo era un
o lloran en sus p