Demasiado tarde: La hija que sobra se le escapa
tiello en pu
semanas
lmente se puso
tercera camioneta.
usieron los señuelos. O
rimer vehículo blindado. Mis
íamos al
almente estab
a el implacable ci
aba escayolada, me palpitaba con cada bache del camino, un sordo recordatorio de la fractura.
ni una palabra
ajo rango llamado Rocco, me m
, preguntó con el ceño f
espo
el paso eleva
instante antes de
ego d
oche que ib
udió el suelo de
uctor frenó
y los neumáticos chirri
eó el asfalto justo
che v
dose en un millón de diamantes. El me
ndo g
na vez. D
amos bo
ón de seguridad, mientras la grav
sangre goteaba cálida
ba muerto. Tenía el cuello
lo, pero el mecanis
produjeron
ía caótica
pavimento a tra
es vi
abella del primer
aba cubiert
azos, protegiendo s
fuerzo que se había detenido j
ndo junto a
hacia
me
te, el tiempo
ntraron a través del cri
cálculo e
lla era su activo.
el re
se d
intentó abri
uió co
auto de respaldo y
a toda velocidad
traseras se desv
ejó
nue
enzó a llen
olor
s todo
term
rto modo. No más dol
puerta se ab
nos fuertes
ue D
aldas del vehícu
cinturón d
sus b
ró hasta
metros de distancia cuan
a piel. La onda exp
uelo con
í se quebró. Ni
undo en m
a gritando
la niña!
acia e
mpezando
intieron fresc
los
ía ser
arecer, no había termi