El precio de mi sangre

El precio de mi sangre

Lan Diao Qing Cheng

5.0
calificaciones
30.9K
Vistas
23
Capítulo

Sofía Herrera había vivido siete años siendo la dispensadora de sangre para la "amada" de su prometido. Él la utilizaba, la humillaba, la mantenía atada con promesas vacías de un amor que nunca llegaría. En su última donación crítica, los médicos advirtieron que su cuerpo no podía más. Su vida pendía de un hilo. Pero desde el otro lado de la cortina, escuchó la sentencia final de Alejandro: "Que muera. Solo me importa que Isabella viva." Esas palabras la destrozaron, más profundamente que cualquier aguja. Sintió cómo su vida se escurría, gota a gota, junto con su sangre. Murió, habiendo sacrificado todo por un hombre que la despreciaba y por la mujer que le había robado hasta el último aliento. Luego, la oscuridad. Un pitido agudo. Luz brillante. Desorientada, Sofía abrió los ojos y reconoció el olor a antiséptico: era la clínica, el día de la primera donación. ¡El día en que le exigió matrimonio a Alejandro, creyendo que así lo ganaría! ¿Había vuelto al pasado? ¿Una segunda oportunidad? ¡Qué ingenua había sido! La puerta se abrió de golpe. Entró Alejandro, con el rostro desesperado: "Sofía, Isabella te necesita. Su vida depende de ti." Los mismos ojos suplicantes, las mismas mentiras. Pero ella ya no era la misma. El recuerdo de su propia muerte ardía en su mente. Esta vez, el juego sería diferente. Esta vez, ella no pediría migajas de amor.

El precio de mi sangre Introducción

Sofía Herrera había vivido siete años siendo la dispensadora de sangre para la "amada" de su prometido.

Él la utilizaba, la humillaba, la mantenía atada con promesas vacías de un amor que nunca llegaría.

En su última donación crítica, los médicos advirtieron que su cuerpo no podía más.

Su vida pendía de un hilo.

Pero desde el otro lado de la cortina, escuchó la sentencia final de Alejandro: "Que muera. Solo me importa que Isabella viva."

Esas palabras la destrozaron, más profundamente que cualquier aguja.

Sintió cómo su vida se escurría, gota a gota, junto con su sangre.

Murió, habiendo sacrificado todo por un hombre que la despreciaba y por la mujer que le había robado hasta el último aliento.

Luego, la oscuridad.

Un pitido agudo.

Luz brillante.

Desorientada, Sofía abrió los ojos y reconoció el olor a antiséptico: era la clínica, el día de la primera donación.

¡El día en que le exigió matrimonio a Alejandro, creyendo que así lo ganaría!

¿Había vuelto al pasado? ¿Una segunda oportunidad? ¡Qué ingenua había sido!

La puerta se abrió de golpe.

Entró Alejandro, con el rostro desesperado: "Sofía, Isabella te necesita. Su vida depende de ti."

Los mismos ojos suplicantes, las mismas mentiras.

Pero ella ya no era la misma.

El recuerdo de su propia muerte ardía en su mente.

Esta vez, el juego sería diferente.

Esta vez, ella no pediría migajas de amor.

Seguir leyendo

Otros libros de Lan Diao Qing Cheng

Ver más
Venganza De La Esposa Helada

Venganza De La Esposa Helada

Urban romance

5.0

Mi restaurante, "Alma Cocina", era mi orgullo, mi santuario. Pero una conversación susurrada, una risa ajena, lo derrumbaron todo. Era mi esposo, Mateo, el arquitecto al que todos admiraban, con Daniela, la becaria a la que habíamos ayudado. En vez de ir a la emergencia de la gala, corrí directo a la traición. Los encontré. No era un malentendido, era la verdad desnuda. "Mateo. ¿Qué demonios están haciendo?" Mi voz fue un cuchillo, pero su descaro fue peor. Daniela, la niña inocente, se convirtió en una actriz barata, fingiendo mareos para manipularlo. Mateo, mi esposo, no mostró arrepentimiento. Me acusó de hacer drama y de descuidar mi trabajo. "Madura, Sofía. Esto es una nimiedad", me dijo. Y luego, el golpe final. Un mensaje de Daniela con una foto de ellos en la cama. Y un audio, la voz de Mateo: "Sofía es fría, aburrida. Un bloque de hielo". El hombre al que amaba, me veía como un objeto sin vida. Las lágrimas se secaron, dejando solo una furia fría. Pero la verdadera puñalada llegó de la escuela de mi hija. Daniela era su maestra de arte, envenenando las mentes de los niños contra Valentina. "La maestra Daniela dice que su mamá es mala y aburrida". Vi a mi hija aislada, humillada. Y luego, supe lo que tenía que hacer. "Quiero el divorcio". La batalla apenas comenzaba, pero esta vez, yo no sería la víctima. Esta vez, no me importaba destruir su perfecta fachada. Esta vez, mi hija y yo seríamos libres.

Quizás también le guste

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Shu Daxiaojie
4.7

Observé a mi esposo firmar los papeles que pondrían fin a nuestro matrimonio mientras él estaba ocupado enviándole mensajes de texto a la mujer que realmente amaba. Ni siquiera le echó un vistazo al encabezado. Simplemente garabateó esa firma afilada y dentada que había sellado sentencias de muerte para la mitad de la Ciudad de México, arrojó el folder al asiento del copiloto y volvió a tocar la pantalla de su celular. —Listo —dijo, con la voz vacía de toda emoción. Así era Dante Moretti. El Subjefe. Un hombre que podía oler una mentira a un kilómetro de distancia, pero que no podía ver que su esposa acababa de entregarle un acta de anulación disfrazada bajo un montón de aburridos reportes de logística. Durante tres años, limpié la sangre de sus camisas. Salvé la alianza de su familia cuando su ex, Sofía, se fugó con un don nadie. A cambio, él me trataba como si fuera un mueble. Me dejó bajo la lluvia para salvar a Sofía de una uña rota. Me dejó sola en mi cumpleaños para beber champaña en un yate con ella. Incluso me ofreció un vaso de whisky —la bebida favorita de ella—, olvidando que yo despreciaba su sabor. Yo era simplemente un reemplazo. Un fantasma en mi propia casa. Así que dejé de esperar. Quemé nuestro retrato de bodas en la chimenea, dejé mi anillo de platino entre las cenizas y abordé un vuelo de ida a Monterrey. Pensé que por fin era libre. Pensé que había escapado de la jaula. Pero subestimé a Dante. Cuando finalmente abrió ese folder semanas después y se dio cuenta de que había firmado la renuncia a su esposa sin siquiera mirar, El Segador no aceptó la derrota. Incendió el mundo entero para encontrarme, obsesionado con reclamar a la mujer que él mismo ya había desechado.

La heredera convicta: Casada con el multimillonario

La heredera convicta: Casada con el multimillonario

Milkyway
5.0

Salí de la cárcel federal con un abrigo raído y un tubo de bálsamo labial caducado. Mi madre y mi hermana me esperaban en una limusina negra, no para abrazarme, sino para desterrarme. —Firma la renuncia a la herencia y vete a Europa —me dijo mi madre con asco, lanzándome un cheque miserable—. Tu ex prometido, Gavilán, se casa con tu hermana el próximo mes. No te queremos aquí. Cinco años atrás, ellos me incriminaron por espionaje industrial y me enviaron al infierno. Ahora, cuando unos sicarios intentaron sacarnos de la carretera para secuestrarnos, usé las habilidades brutales que aprendí dentro para salvarles la vida embistiendo a los atacantes. ¿Su agradecimiento? Me llamaron lunática, me abofetearon y me abandonaron en la cuneta. Creen que sigo siendo la niña rica y débil que rompieron. No saben que en prisión me convertí en la "Doctora X", una hacker y experta en biotecnología con 500 millones de dólares en cuentas ocultas. Me limpié la suciedad, me puse un traje blanco inmaculado y hackeé la seguridad de la mansión del hombre más temido de la ciudad, Horacio Melton. Su abuelo muere de una neurotoxina rara que solo yo sé curar. —Salvo a tu abuelo —le dije a Horacio mirándolo a los ojos—, pero el precio es tu apellido. Cásate conmigo. Necesito un escudo impenetrable para mi venganza y para el bebé que espero en secreto. Voy a destruir a mi familia y a Gavilán, y voy a disfrutar cada segundo de su miseria.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
El precio de mi sangre El precio de mi sangre Lan Diao Qing Cheng Romance
“Sofía Herrera había vivido siete años siendo la dispensadora de sangre para la "amada" de su prometido. Él la utilizaba, la humillaba, la mantenía atada con promesas vacías de un amor que nunca llegaría. En su última donación crítica, los médicos advirtieron que su cuerpo no podía más. Su vida pendía de un hilo. Pero desde el otro lado de la cortina, escuchó la sentencia final de Alejandro: "Que muera. Solo me importa que Isabella viva." Esas palabras la destrozaron, más profundamente que cualquier aguja. Sintió cómo su vida se escurría, gota a gota, junto con su sangre. Murió, habiendo sacrificado todo por un hombre que la despreciaba y por la mujer que le había robado hasta el último aliento. Luego, la oscuridad. Un pitido agudo. Luz brillante. Desorientada, Sofía abrió los ojos y reconoció el olor a antiséptico: era la clínica, el día de la primera donación. ¡El día en que le exigió matrimonio a Alejandro, creyendo que así lo ganaría! ¿Había vuelto al pasado? ¿Una segunda oportunidad? ¡Qué ingenua había sido! La puerta se abrió de golpe. Entró Alejandro, con el rostro desesperado: "Sofía, Isabella te necesita. Su vida depende de ti." Los mismos ojos suplicantes, las mismas mentiras. Pero ella ya no era la misma. El recuerdo de su propia muerte ardía en su mente. Esta vez, el juego sería diferente. Esta vez, ella no pediría migajas de amor.”
1

Introducción

20/06/2025

2

Capítulo 1

20/06/2025

3

Capítulo 2

20/06/2025

4

Capítulo 3

20/06/2025

5

Capítulo 4

20/06/2025

6

Capítulo 5

20/06/2025

7

Capítulo 6

20/06/2025

8

Capítulo 7

20/06/2025

9

Capítulo 8

20/06/2025

10

Capítulo 9

20/06/2025

11

Capítulo 10

20/06/2025

12

Capítulo 11

20/06/2025

13

Capítulo 12

20/06/2025

14

Capítulo 13

20/06/2025

15

Capítulo 14

20/06/2025

16

Capítulo 15

20/06/2025

17

Capítulo 16

20/06/2025

18

Capítulo 17

20/06/2025

19

Capítulo 18

20/06/2025

20

Capítulo 19

20/06/2025

21

Capítulo 20

20/06/2025

22

Capítulo 21

20/06/2025

23

Capítulo 22

20/06/2025