icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Amor mío, te detesto

Capítulo 3 Canalla

Palabras:2130    |    Actualizado en: 28/10/2022

ss

equivocado, puede poner tu vida de cabeza. Lo que no me resultaba un prob

eza los veinticinco mil dólares que Boch, el donante de esperma que me engendró. Comenzó una verd

do todo junto en los diecinu

ucho, tampoco compensaba que me hubiese dejado a los dos años al cuidado de mi abuela por unas horas para no volver jamás, pero de todas formas lo tomamos

us

allí estábamos, listas para ejecutar aquell

esto, si es que queremos entrar al club donde nos espera el contacto de Gabriel. -Tiró del esco

ara que me pongan a tiro. -Bianca me miró de reojo, al tiempo que caminábamos hasta la larga fila de personas que esperaban a las afueras del cl

ra una de esas chicas fiestera

nce centímetros delante de nosotras, chillaban ante la expectativa de encontrar al

si todo salía como planeábamos, obtendría la invitación para la mesa de póker ilegal que esperábamos. Era la llave que n

r lujosas y los vestidos de diseñador que apenas le tapaban los muslos. No es que yo fuera de las más decentes, pero al menos estaba segura de que esta

con asco. -Debe parecer que eres una zorra tonta que está buscando atención masculina. Todos saben que la mejor manera de camuflar una estafa es con un buen par de tetas al aire. Eso impide que les llegué el agua al tanqu

impresiones. -Me levanté el escote un poco y

zorrón que buscaba mostrar muslo y senos. Bueno en honor a la verdad, puede que quisiese consegu

mado la pastilla, les ib

a bastante más delgada le iba de perlas, cosa que no ocurría en mi caso. El vestido

deslumbrante que parecía una jo

a reír y apreté los dientes

que iba a reírse de mí y m

anta que pongas en su lugar a ese tipo de víboras, no estamos ni vestidas para la ocasión, ni podemos perder tiempo. -Ambas miramos la fila que crecía a cada segun

veinticinco mil dólares de la herencia del donante de esperma, en una mesa de póker clandestina, ni lo dude. Ella siempre te

os que estaba siendo asaltada, hasta una forma para hacernos de comida y t

de las cartas. Nos había enseñado uno de los novios de Manddy, la mamá de Bianca y ambas nos considerábamos lo bastante buena

como decían, con unos cuantos pesos pesados de La

se de nosotras, se dirigían hacia la entrada y el matón que estaba apos

tima mirada, con una sonris

o de gritarle unas cuantas verdades

n charco de agua, bañándome por completo y dejando el modelito que era nues

horrorizada, justo en el momento e

bóxer o algo por el estilo, salieron del vehículo riendo como d

ojos de par en pa

eña, mientras que su acompañante, era moreno. De esos que te co

ba muy poco el resto de la humanidad. Sin embargo, no podía negar que también er

La camisa se ajustaba demencialmente

í, antes de volver a mi centro y reproch

evaba. Santa madre de los bíceps. Aunque de pronto sentí una mirada impertinente sobre mí y con suma cautela,

isto jamás y una sonrisa deslumbrante que me decía que tenía una moral de dudosa p

de su hechizo cuando sus preciosos

la vuelta para continuar su camino hacia el club, al ver que el rubio al fin y a duras p

etamente el haberme dejado como una sopa. Lo que me

emente tocado se dio la vuelta perezosamente, llevándose un dedo al pecho para señalarse. Era evidente que

ó el rubio llevándose la botella

obre mí. Era un ropero que se cernía so

de pecado. Me intimidaron más de lo que podía soportar y aunque que no tenía una gota de alcohol en l

asculinas que se cargaba rodearon mi cintura, evitando que cayese

aprovechó a darme un repaso exhaustivo, para luego brindarme una so

..-Dijo en

tía, que

y una especie de calor abrazador me recorrió haciendo q

lo sientas.

te invitado a bailar conmigo. -Me levantó suavemente, lo q

ta. ¿Desde cuándo me sonroj

estido. -Pero eso no te va a salvar de pagarme la tintorería. -Lo

sé si tenía el pulso así de acelerado o fue su cercanía lo que me lo provocó

Nos dejaran pasar, somos invitados Vip. Puedo ayudarte a pasar si bailas conmigo.

na? -Cas

sonreír, clavando nuevamente esos ojazos en mí y t

que quieres. -Le dije y me o

que q

la. -S

licó, ofrecién

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Amor mío, te detesto
Amor mío, te detesto
“«Admite que me deseas, que añoras lo bien que te hacia sentir y que nadie va a poder darte lo que yo te di ». «¡No! ¡No te deseo y nunca volveré a confiar en ti! ¡Nunca volveré contigo! Casarme contigo fue mi peor error». Suspiré al sentir que me apretaba contra su pecho duro. « ¿No? Tu cuerpo me dice lo contrario». Sus labios acariciaron suavemente los míos. Treinta días, solo debíamos mantener la farsa por treinta días de aquel matrimonio acordado y luego todo se habría solucionado. Iba a ser muy fácil, solo tenía que pulirme un poco para parecer la esposa de clase perfecta, y el resto sería pan comido. Él iba a obtener el trabajo de sus sueños y yo recuperaría mi dinero. Solo teníamos dos reglas: No consumar. No enamorarnos. Pero a veces las reglas se crean solo para romperlas... Y por muchos planes que realicemos, difícilmente podamos controlar el amor. Cameron Hamilton es un abogado meticuloso con aspiraciones a manejar el legado familiar, un hombre que cree tener todo planeado y bajo absoluto control, mientras que Tessa Joyce es lo que podría llamarse un desastre de cabo a rabo que no para de meterse en problemas. De mundos diferentes y sin nada en común, estaban destinados a nunca conocerse. Sin embargo, una noche de tragos en Las Vegas puede poner el mundo de ambos, patas arriba.”