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La Herencia de Alba

Capítulo 7 Chapter 7

Palabras:1296    |    Actualizado en: 20/12/2021

pte

oner mi aspecto. Al cabo de un rato, la doncella de mi madre me avisó de que el coche aguardaba para trasladarme. El verano se presentaba muy interesante.

Un mirador redondo! -ex

rente, porque nunca me había preo

Me la

N

ficar mi negativa. No me llevaba bien con Ruth, me recordaba mucho a mi madre: interesada, vanidosa, inmoral; por el contrario, Leo, su hermano, era un

ena, cara afilada y mentón prominente-. Si deja de llover, vo

que me encanta, aunqu

tarás a punto. ¿A qué hora rese

incera. Lo cierto es que nos co

de las once -puntu

No me gustó el tonillo que

ora, si no te importa, me gustarí

cella. ¡Ah! Que tú prefie

a y me dispuse a explorar mi nueva residencia. Las paredes de color vainilla, terminaban en el techo, bordeado de un zócalo de escayola con motivos geométricos en blanco. La cama era amplia y cómoda, con varios cuadrantes para salvar el cabecero de caoba y sábanas de hilo primorosamente bordadas. El mirador redondo contaba con un banco corrido, perfecto para leer o concluir las acuarelas, con visillos

ad más. Continué con la inspección y me dediqué a llenar el armario, a juego con el cabecero y la cómoda, solo el escritorio era diferente, de palo santo con incrustaciones de carey. Eran bellos e invitaban a tocarlos. No había nada innecesario, como figuritas o cuadros, que llenaban y empequeñecían las estancias. El escritorio, por sí solo, constituía un adorno. Cuando terminé, ya era la hora de comer y decidí bajar al

planes para la tarde.

nformó Leo muy ufano-. Costó, pero

rtimos gastos, c

a pista? -se in

o somos pareja en los partid

En Estados Unidos las muchachas son mucho más avanzadas: participan en los deportes, nadan, conducen esos c

guesía. Prefiero la equitación. Es

en concursos

balgar cuando estamo

prefieres pasar el tiempo con t

A los hombres os gusta el deporte,

ganado al

n inicial para que no estallara

tre los primeros clasificados

lo pasamos? -a

deportistas que es más interesante cuando desarrollas la suficiente destreza para

nos y nos divertim

ra anunciar la comida y traslad

sta t

de Córdoba, Elisa Ladrón de Guevara y Rosa D

Bellavista con Ricardo y Luis -e

cubrir los cambios que se han producido durante el

Casino. ¿Acompañaríais a una anciana? -preguntó

a -se ofr

de considerar muy glamuroso presentarse ante sus elitistas

te co

a más práctico que oponerme abiertamente. La comida transcurrió apaciblemente y, una vez más, mi abuela no reveló nada sobre su pasado o la vida en Cuba. Ni siquiera mencionó al abuelo, como hacían las venerables señoras a su edad, que se perdían en sus memorias juve

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La Herencia de Alba
La Herencia de Alba
“Santander. Verano, 1918. Una abuela desconocida. Oscuros secretos familiares. Un amor poco adecuado. Alba Ansorena, hija de los marqueses de Lucientes, vive en la burbuja de comodidad propia de su aristocrática familia, aunque ella, a espaldas de sus padres, traza unos planes muy diferentes para romper con su destino. Acude con la familia a pasar un verano más en el Sardinero; sin embargo, en esta ocasión, el regreso de Cuba de una desconocida abuela sacará del armario familiar los esqueletos guardados que alterarán de forma drástica su apacible existencia. Al mismo tiempo, un atractivo viudo se cruzará en su camino. Tras un exilio de cinco años, Eduardo Arias ha regresado y levanta rumores de un escándalo en el pasado allá por donde va. A pesar de las advertencias y del vacío que la sociedad ejerce en torno del hombre, Alba no hace caso y transgrede las invisibles normas. La acción transcurre durante el veraneo de los reyes, de la Corte y del Gobierno en la ciudad de Santander, la cual permanece ajena a la primera guerra europea y al hambre que asola España por el encarecimiento de los alimentos, aunque no podrá escapar de la gripe que se convirtió en pandemia y que causó más muertes que el propio conflicto bélico.”